Recetas

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viernes, 12 de julio de 2019

Ola de calor ¡Sorbete de Naranja y Canela!

¡Hola!
¿Qué tal va esa ola de calor?
Yo estoy sofocada y es que hace un bochorno... horrible.
Por suerte hoy apenas tengo cosas que hacer y me pudo dar el lujo de entretenerme un poco en la piscina porque estar fuera del agua es un infierno.
Sin embargo, debería ponerme a escribir todas las entradas que me quedan y en ello estoy pero de vez en cuando me escapo un poco a la piscina 😉

La entrada de hoy va de un postre muy especial que hice para el aniversario de casados de mis padre que fue el 29 de junio que, además, se juntó con dos bodas más.
Nunca solemos celebrar su aniversario pero este año me apetecía hacerlo y, además, tenía el apoyo de Ana que se anima a cualquier aventura.
Así que sin decir ni mediar palabra con nadie, en una mañana organizamos una comida con postre para mis padres.
Ellos no sabían nada de nada y entre Ana y yo preparamos una comida para chuparse los dedos, todavía me acuerdo de esa fideua... qué buenos nos salen esos platos 😉
Así que mientras mis padres no hacían nada y esperaban saber cual era la sorpresa nosotras preparábamos todo.
Hay que decir que esa mañana me levanté súper pronto para ir a Móstoles a coger el regalo de Martín y un ramo de rosas para ellos, además, después tenía que ir a dar clases 😅

Al final todo salió bien, comimos tranquilamente y después degustamos dos postres, la famosa Mousse de limón para diabéticos con la que empecé el blog y un delicioso y refrescante Granizado de naranja y canela.
Ambos postres servidos en copas de cava porque mis padres no beben alcohol 😊

La receta del granizado es totalmente sin azúcar porque lo he hecho con sacarina aunque si elegís unas naranjas bien dulces no hace falta ni echarle sacarina.
Si no os gusta la canela podéis omitir esa parte.

¡Vamos allá!



Granizado de Naranja y Canela

Ingredientes:
 - 600 ml de zumo de naranja
 - 200 ml de té con canela
 - 1 cucharadita de ralladura de naranja muy finita
 - Una pizca de canela
 - 4 cucharadas de edulcorante


Exprimimos el zumo de las naranjas, elaboramos el té de canela y rallamos la naranja. Ponemos todos los ingredientes en un cazo y dejamos que se disuelva el edulcorante que hayamos elegido a fuego muy bajo.

Cuando tengamos toda la mezcla homogénea lo sacamos del fuego y dejamos que temple a temperatura ambiente, lo pasamos a un recipiente de plástico y lo congelamos al menos una noche.
Para servirlo yo raspo la superficie para obtener el granizado, lo meto en las copas y dejo unos minutos a temperatura para que se empiece a derretir y tenga parte líquida y parte helada.
¡Ya tenemos listo nuestro granizado!
Es muy fácil de hacer y además está delicioso.
Os recomiendo elegir unas naranjas muy buenas para que el sabor sea mucho más intenso y apenas tengáis que echar edulcorante.

¡Hasta pronto!

martes, 15 de enero de 2019

Recetas saludables ¡Licuado de naranja, limón y jengibre!

Resulta que me estoy sorprendiendo a mí misma.
Estoy comiendo medianamente sano.
No me lo puedo creer.
Con lo que me gustaba la comida rápida...
Y me sigue gustado pero en muchísima menos cantidad.
¿Será que estoy madurando? 😃

Así que este año os iré trayendo alguna que otra receta saludable tanto dulce como salada para variar un poco y demostrar que se puede comer bien e incluso darnos un capricho de vez en cuando sin renunciar a nuestros ingredientes favoritos 😉

La receta de hoy es muy fácil y deliciosa.
Ya habéis visto que me he vuelto aficionada a los Smoothies y me gusta cambiar para no aburrirme bebiendo siempre lo mismo.
Ambas recetas son del libro de Alma Obregón "Repostería Sana para ser Feliz" que os recomiendo comprar si os queréis iniciar en la repostería sana.
En el libro hay muchas recetas que conocemos pero elaboradas de manera distinta con ingredientes que desconocíamos o que no habíamos usado nunca.
Merece la pena probar al menos una receta, después os engancharéis 😉

Hoy vamos a hacer un Licuado de Naranja, Limón y Jengibre.
Ya sabéis que me gustan las especias, sobre todo el jengibre, pero nunca lo había probado fresco, siempre lo había usado en polvo para galletas y bizcochos,
y tiene un olor totalmente distinto.

¡Vamos con la receta!



Licuado de Naranja, Limón y Jengibre

Ingredientes:
 - 3 naranjas
 - 1 limón
 - 1 dado de jengibre fresco de 3 cm aproximadamente


Hay dos formas de hacerlo y os voy a explicar ambas.
La primera deja una textura espesa, no tanto como un Smoothie pero no tan ligera como un zumo.
Pelamos las naranjas y el limón, intentamos quitar la parte blanca del limón porque amarga.
Trituramos el dado de jengibre junto con la fruta hasta que todo esté bien licuado.
Servimos bien fresquito.

La segunda es básicamente un zumo. Exprimimos el jugo de las naranjas y del limón.
Trituramos el jengibre, como es muy poquita cantidad de jengibre tal vez cueste un poco así que lo mezclamos con el zumo resultante de la fruta y licuamos hasta que los trocitos de jengibre hayan desaparecido por completo.
Servimos bien frío.
¡Ya tenemos nuestros Licuado de frutas y jengibre preparado!
Rápido y sencillo.
Además, está súper bueno y le da un toque refrescante a las mañanas.

¡Hasta pronto!

viernes, 19 de octubre de 2018

Toda ayuda es poca ¡Sprinkles de Halloween!

Aunque este sea el mes de Halloween siempre hay tiempo para hacer una parada, 
y aunque más abajo tenéis un apartado de Sprinkles para Halloween ahora quiero hablar sobre otra cosa.
Algo muy importante y que, por desgracia, está muy presente en la actualidad.

Hoy es el Día Internacional contra el Cáncer de Mamá.
El Cáncer de Mamá es una enfermedad que afecta tanto a hombres como a mujeres y se detectan casi 27.000 casos nuevos cada año, por desgracia, es el cuarto tumor más detectado en mujeres.

Supone la primera causa de mortalidad por cáncer entre las mujeres, más de 6.000 al año.
Por suerte, la tasa de supervivencia ha aumentado hasta un 85% y el Cáncer de Mamá se ha convertido en una lucha que se puede ganar.
Sin embargo, se ha demostrado que un 30% de las personas que padecen cáncer sufren una recaída lo que incide en la tasa de supervivencia.
Cada 1% de mejora en un avance en el tratamiento hace que 250 mujeres menos recaigan en la enfermedad.

Hace años se hacía impensable sobrevivir a esta enfermedad, pero cada año, las personas que lo padecen se fortalecen para combatirlo y salir victoriosos.
Pero aunque lo veamos como algo ajeno y sin importancia es una enfermedad grave que nos puede ocurrir a cualquiera.

La franja de edad en la que se diagnostica el Cáncer de Mama es entre los 35 y los 80 años, aunque la mayoría de los casos es entre los 45 y 65 años, sin embargo, la media de esperanza de vida no es más de 70 años.

La causas aún están por descubrir pero sí sabemos los factores de riesgo.
Aspectos como la edad, la genética, factores reproductivos, la densidad mamaria , la obesidad o el consumo de alcohol hacen que la posibilidad de padecer cáncer de mama sea aún mayor.

Evitar esta enfermedad es muy complicado pero actuar para que las consecuencias no sean tan graves está en nuestra mano.
Las mamografías permiten detectar pequeños bultos difíciles de encontrar mediante la palpación.
Es necesario repetir este proceso a partir de los 45 años y sobretodo si se tienen antecedentes familiares.

Después de toda esta información un poco abrumadora, son muchos datos, muchas cifras, por una parte malas pero por otra buenas.
Como ya he dicho, la tasa de supervivencia sube cada año, y el apoyo de organizaciones como FECMA o ROSAE a los pacientes es cada vez mayor.
Se elaboran campañas y eventos para apoyar la lucha de todos los que sufren esta enfermedad y tienen un índice de participación muy alto porque hoy no, pero tal vez mañana seas tú.

Desde Vainilla & Chocolate apoyamos a todas las personas que estén y hayan luchado contra esta enfermedad.
Aunque algunas hayan perdido hay otras que han ganado y ganarán.


Después de esta pequeña pausa dedicada al Día Internacional del Cáncer de Mama volvemos a la temática de Halloween.
Y es que cada vez nos vamos acercando más al día D y hay muchas cosas que finiquitar y dejar listas para la Mesa Dulce.

Un detalle pequeño pero muy importante son los Sprinkles.
Aunque parecen prescindibles, para mí son un aspecto muy a tener en cuenta.

He usado la receta de la glasa que ya os enseñé en el post del Tutorial de los Sprinkles, ya sabéis que es muy fácil y que no se tarda nada, sólo hay que esperar a que se sequen.
Yo he dividido la glasa en 4 colores; negro, verde, naranja y morado.
Para mí son los colores de Halloween 😊
Ya sabéis que para guardarlos mejor en botes de cristal o de plástico.

A parte de estos Sprinkles de glasa también hice algunos Sprinkles de fondant con el molde que os dije el año pasado.
Me encantan las calabacitas de fondant.

Todos los Sprinkles los usaré para decorar los postres de la Mesa Dulce de Halloween.
Ya tengo la idea plasmada en papel y todos los elementos que la componen, ¡estoy muy emocionada!
😉

Espero que os animéis a hacer algo por Halloween, es una fiesta que se disfruta sobre todo si hay niños, aunque los mayores nos apuntamos a todo 😊

¡Hasta pronto!

viernes, 5 de octubre de 2018

Pequeños detalles ¡Chocolatinas de colores!

Esta semana está siendo de locos.
Tengo que hacer mil cosas y no soy capaz de organizarme porque me surgen cosas nuevas o directamente no tengo tiempo.
Pero no pasa nada porque saco tiempo de donde no hay 😉

Así que entre huequito y huequito intento escribir las entradas del blog, preparar las recetas, dar las clases, colocar mi desorden... esto es un no parar.
¡Hasta tengo capítulos de series atrasados!
Tengo que ponerme las pilas 😊

Dejando todo este caos a un lado, vamos a seguir con las recetas de Halloween aunque más que una receta hoy os traigo una idea que es válida para Baby Showers, cumpleaños y, en mi caso, Halloween.

Es una de las novedades que introduzco este año en la Mesa Dulce y la verdad es que queda muy bien, además, es algo que no se espera ver.
Es un detalle muy simple y, sobre todo, fácil de hacer.
Así que hoy vamos a hacer Mini Chocolatinas de colores totalmente personalizadas para Halloween.
Sólo necesitáis un molde de mini chocolatinas, chocolate blanco y colorantes especiales para chocolate.

Ya sabéis que no podemos usar cualquier colorante para el chocolate ya que lo estropearíamos. Necesitamos colorantes liposolubres o especiales para chocolate, por suerte, la marca Funcakes tiene unos colorantes que sirven tanto para chocolate como para masas y cremas.
De todos modos, Wilton tiene colorantes especiales para chocolate aunque son más restrictivos, sólo sirven para chocolate.

Ya que estas son para Halloween he teñido el chocolate blanco pero si queréis hacerlas con chocolate negro o con leche para cualquier otra celebración no necesitáis ni el molde ni los colorantes ya que podéis partir las mini tabletas desde la propia tableta del chocolate y envolverlo con las etiquetas que más o os guste.
Yo he usado estas etiquetas y la verdad es que quedan terrorificamente bonitas 😉

¡Vamos allá!


Mini Chocolatinas de colores

Ingredientes:
 - Chocolate blanco
 - Colorantes para chocolate

Utensilios:
 - Molde chocolatinas
- Mini espátula alisadora
 - Papel de aluminio
 - Etiquetas mini chocolatinas



Primero derretimos el chocolate y dejamos que atempere un poco, echamos el colorante y mezclamos bien hasta que tengamos un color homogéneo.

Echamos el chocolate sobre el molde y extendemos, damos unos golpecitos para que las burbujas de aire salgan y alisamos todo lo que podamos para que la base de las chocolatinas sean bien lisitas.

Refrigeramos al menos una noche y desmoldamos, conservamos las chocolatinas en una bolsita de zip siempre en frío.

Imprimimos y recortamos las etiquetas de las chocolatinas, tienen que tener un ancho que cuadre con el largo del chocolate, intentad medirlo antes de imprimir u os veréis con cientos de etiquetas 😉
Cortamos cuadrados de papel de aluminio para envolver las chocolatinas, sed consecuentes con las dimensiones del tamaño, ni muy grande ni muy pequeña, e intentad arrugar el papel lo menos posible, queremos un resultado perfecto.

Envolvemos el chocolate en el papel de aluminio doblándolo con suavidad sin romperlo ni arañarlo, yo he puesto dos tabletitas ya que una me parecía muy poco, ademas, así gana altura y queda mejor.
Envolvemos el chocolate en las etiquetas de papel y las pegamos con cinta de doble cara, si sobra papel podemos recorta un poco.
El largo no tiene que ser exacto pero el ancho de la etiqueta sí.
Ya tenemos listas nuestras chocolatinas para cualquier ocasión.
Ya veis que es muy fácil, sólo necesitamos un poco de paciencia y mucha imaginación

¡Hasta pronto!

martes, 10 de julio de 2018

Helados alcohólicos ¡Helado de Agua de Valencia!

Hace algunos años empezaron a salir los helados más raros del mundo.
Y digo raros porque nadie se imaginó que podía ser helados.

Nadie excepto las personas que lo hicieron realidad.
¿Qué se les pasaría por la cabeza?
Muchas veces pienso que fue una apuesta o el típico español de "¿A qué no te atreves...?
Y fruto de ello aparecieron los Helados de cocido, los Helados de callos y como no, los Helados de Fabada.

No los he probado. No quiero hacerlo.
Con saber que existen ya me perturba bastante.

Pero no contentos con esos sabores, este año han salido los Helados de Puré de patata, Helados de Alioli, Helados de Jamón , Helados de chipirones en su tinta, Helados de cebolla...

Por favor, señores heladeros, parad.
Creo que el mundo no necesita esos sabores en Helado, están bien en su platito.

Pero no todos los sabores nuevos son tan malos, hay Helado de Calimotxo, Helado de Donuts y Helado de Cerveza.
Así que, después de mi Helado de Puerto de Indias, decidí convertir otra bebida alcohólica en helado y la que primero me vino a la cabeza fue el Agua de Valencia.
Pero no el Agua de Valencia que todos conocemos y que venden ya hecha, yo quería el Agua de Valencia de mis recuerdos.
El que bebía hace algunos años, totalmente casero, y que no sabía nada a alcohol pero sí que lo llevaba.
¡Ese quiero!

Así que me puse a hacer pruebas, porque los ingredientes sí los sabía, me faltaban las cantidades.
Y después de más de 20 chupitos conseguí elaborar un Helado de Agua de Valencia que creo que gustará a todo el mundo porque no sabe mucho a alcohol hasta el regusto final.

La receta base del Agua de Valencia lo podéis encontrar en Internet pero yo he modificado la base para suavizar el sabor un poco más, así que si está muy fuerte podéis suavizarlo como más os guste.

La receta base es 2 partes de zumo de naranja, 2 partes de cava semiseco, 1 parte de vodka, 1 parte ginebra y azúcar al gusto. Si queréis acentuar el sabor de la naranja podéis añadir un chorrito de Cointreau.

Yo he hecho dos versiones, una con cava y otra sin cava.
¡Aquí vamos con mi receta!


Helado de Agua de Valencia

Ingredientes:
 - 400 ml de zumo de naranja (si es natural mejor)
 - 50 ml de cava 
 - 50  ml de ginebra blanca
 - 50 ml de vodka blanco
 - 250 gr de azúcar
 - Rodajas de naranja

Ingredientes:
 - 350 ml de zumo de naranja
 - 50 ml de ginebra
 - 50 ml de vodka
 - 70 gr de azúcar
 - Rodajas de naranja


Las instrucciones para ambas recetas son las mismas así que vamos a ello.
Mezclamos todos los ingredientes en una botella y agitamos hasta que todo se haya integrado, sobre todo el azúcar. Metemos las rodajas de naranja en la botella para que coja más sabor.
Lo metemos en la nevera y refrigeramos unas horas para que la mezcla esté bien fresquita.

Echamos la mezcla en un recipiente hermético y congelamos al menos dos noches para que se solidifique bien.
Este helado tiene la misma textura que el de Puerto de Indias ya que al contener alcohol no se puede suavizar como cualquier otro helado, así que la textura será de granizado.

Está buenísimo y os aseguro que merece la pena tenerlo en casa para cualquier cena con amigos porque es un sabor que no se espera.
Sorprenderéis a cualquiera.

Os vuelvo a recordar que al no estar expuesto al calor el alcohol no se ha evaporado así que tened cuidado.

¡Hasta pronto!

martes, 1 de mayo de 2018

Dramas de una Repostera ¡Bizcocho de Naranja y Semillas de Amapola!

Mi horno ha medio muerto.

Digo medio porque la parte de arriba todavía sigue funcionando, algo es algo.
Pero todas estas cosas de electrodomésticos estropeados sólo pasan en días de puente, fiestas o fechas en las que la gente no trabaja y ¡es un horror!

Y es que desde hace tiempo notaba que mis bizcochos no estaban del todo bien, algo fallaba pero mi última opción era el horno.
¿Cómo iba a ser el horno? Está relativamente nuevo.

Había pensado en las masa de bizcochos, eran recetas nuevas y podía fallar pero cuando probé una receta que siempre sale bien empecé a sospechar de los moldes.

Sí, los moldes con los que empecé a hornear. Tienen muchos años y no son muy buenos pero me han hecho el apaño todos estos años, tal vez ya era hora de jubilarlos.
He comprado moldes nuevos y mejores que el anterior pero aún no los he probado 😅

He probado varios trucos que he leído por Internet y que me han recomendado mis compañeras pero nada de nada, el bizcocho sigue sin estar igual que antes.

Así que sólo me queda pensar que la culpa es del horno. 
Mi pobre horno, todo lo que ha tenido que aguantar, y lo que le queda porque no está todo perdido 😊
Resulta que el horno no calienta bien por la parte de abajo, entonces mis bizcochos se "sobrehornean" por la parte de arriba mientas que la de abajo sigue totalmente cruda porque abajo está simplemente templado.
Tan templado que a 180ºC puedo poner la mano en la parte de abajo del horno sin quemarme.

Mi horno ha dicho "¡basta!"

Así que hasta que venga el técnico no puedo hornear bizcochos. 
La parte buena es que los Cupcakes y las Galletas sí se hacen así que al menos la situación es tan  mala 😜

Para sobrellevar esta situación he intentado hacer este bizcocho de Naranja y Semillas de Amapola que está riquísimo.
Lo he intentado hacer en un molde de Bundt Cake pero mi horno dijo que no así que salió regular, mejor no ver las fotos pero el sabor es increíble y el aroma... sin palabras.

La receta es de Maria Lunarillos, ya sabéis que soy muy fan de su página 😊

¡Vamos con la receta!



Bizcocho de Naranja y Semillas de Amapola

Ingredientes:
- 270 gr de harina de repostería
- 2 cucharaditas de levadura
- 1/4 cucharadita de sal
- 240 gr de mantequilla ablandada
- 460 gr de azúcar
- 5 huevos M
- Zumo de 1 Naranja
- Ralladura de 2 Naranjas
- 2 cucharadas de semillas de Amapola


Empezamos precalentando el horno a 175ºC y preparando el molde que vayamos a usar.

Rallamos las naranjas y exprimimos una de ellas, si salen pepitas lo colaremos pero no es necesario, la pulpa le aportará más jugosidad.

En un bol batimos la mantequilla con el azúcar hasta que la mezcla blanquee y aumente su volumen. Añadimos los huevos uno a uno mientras batimos a velocidad baja, todo debe quedar bien integrado.

Tamizamos la harina con la sal y la levadura, lo añadimos en 3 veces alternándolo con el zumo mientras batimos a velocidad baja, sólo mezclamos lo imprescindible.

Añadimos la ralladura de naranja y  mezclamos con una espátula con movimientos envolventes, incorporamos de la misma forma las semillas de amapola hasta que tengamos una masa bien integrada.

Engrasamos el molde y echamos la mezcla, si habéis usado uno de Bundt Cake le daremos pequeños golpecitos para asegurarnos que la masa ha llegado a todos los rincones.

Horneamos a 175ºC durante 55-60 minutos, si se empieza a dorar mucho por arriba lo taparemos con papel de aluminio y continuaremos horneando. Recordad no abrir el horno antes de tiempo o el bizcocho de bajará y no quedará bonito.

Dejamos reposar 10 minutos en el molde y después lo desmoldamos para enfriar sobre rejilla. No deberíais tener problema a la hora de desmoldar si habéis engrasado bien el molde.

Lo podemos comer tal cual para acompañar el café o el té, también lo podemos glasear con chocolate negro, le dará un toque más intenso.

Ya sabéis qué hacer de merienda, a todos les encantará 😉
Os dejo unas fotos del mismo bizcocho hecho en distinto formato, en unos moldes de tartaletas que compre en el Lidl.
(Las rosas y las hojas son de fondant y el gajo de mandarina es de chocolate blanco teñido con colorantes especiales para chocolate)

¡Hasta pronto!

viernes, 27 de octubre de 2017

HALLOWEEN VI: Merenguitos de colores

Desde el martes pasado me puse a preparar todas las cosas de Halloween, desde un planning para organizarme bien y saber qué tengo que hacer cada día, como ya os dije la organización es muy importante, hasta las bolsas, la decoración y las etiquetas para que todo esté perfecto.

El martes ya os mostré los sprinkles que iba a usar para algunos de los Cupcakes que haga, hoy os voy a enseñar unos merenguitos de colores para Halloween, aunque los podéis usar para más ocasiones.
Si recordáis, los usé para la Mesa Dulce de Martín y quedaron preciosos.
Los merenguitos son un producto muy versátil que se pueden usar en muchas ocasiones, bautizos, baby showers, comuniones... Se pueden teñir de muchos colores y de muchos aromas, son muy fáciles de hacer y más cuando le coges el truco, la parte negativa es que requieren mucho tiempo de horno y yo no me quedo tranquila y tengo que estar cada dos por tres vigilándolos.

Si nunca habéis hecho merenguitos esta es la receta perfecta porque es muy fácil y os lo explico paso a paso, pero antes de nada debéis saber que salen aproximadamente entre 70-100 merenguitos, depende del tamaño que los hagáis pero con una tanda seguro que tenéis de sobra. Es mejor que no os quede merengue en la manga si sólo podéis meter una bandeja en el horno, porque lo que quede no va a aguantar hasta que lo podáis meter de nuevo.

La receta la he sacado de Chispi Tartas, si buscáis veréis que hay miles pero por el momento esta es la que me ha funcionado y es la que os recomiendo.

¡Allá vamos!


Merenguitos o Suspiros de Merengue


Ingredientes

-50 gr de claras
- 50 gr de azúcar
- 50 gr de azúcar glass
- 1 pizca de sal
- 1/2 cucharadita de aromas
- Colorantes en gel


Empezamos pesando todos los ingredientes para tenerlos preparados.

Montamos las claras con la sal hasta que haga espuma, entonces añadimos el azúcar y continuamos montando hasta que haga picos firmes, entonces añadimos el aroma y seguimos montando.

Cuando esté bien firme añadimos el azúcar glass tamizado y mezclamos con movimientos envolventes hasta que todo esté bien homogéneo.

Separamos la mezcla para teñirla en los boles que queramos, teñimos y después lo metemos en una manga pastelera con la boquilla que mejor nos venga.

En una bandeja de horno sobre papel vegetal vamos formando los merenguitos colocando la manga pastelera totalmente perpendicular y apretando un poco, cuando estén formados, dejamos de apretar y soltamos, así  vamos formando los demás. Recordar que hay que dejar un poco de separación entre ambos.

Los horneamos a 80ºC durante 1 hora y 15 min o cuando los toquemos y estén completamente secos y se despeguen fácilmente del papel, los dejamos enfriar sobre el papel vegetal.
Para conservarlos los meteremos en un bote de cristal, aproximadamente aguantan unos 7 días así que los podéis dejar echos de antes.


Como veis es muy fácil y el resultado es genial, además sirven de decoración para cualquier tarta o cupcake, ya os dije que era un producto muy versátil.

Hasta pronto! 😊




¡Recapitulando recetas Terroríficas!

¡Hola! Llevo un ritmo caótico en la publicación de las entradas del blog y me siento muy culpable. Cada vez que me quiero sentar a orga...

Sugerencias