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viernes, 22 de marzo de 2019

La primavera ha llegado ¡Layer Cake de Nata y Frutos rojos!

El invierno ya es cosa del pasado y eso que no ha sido para nada tan duro como se esperaba, es más, ha hecho menos frío del que me gustaría, ya sabéis que me encanta dormir tapada y llevar gorros y bufandas pero tampoco niego un poco de sol.

Y ya está aquí la primavera, esa estación en la que no sabes si salir con chaqueta o dejarla en casa por si hace calor, en la que el polen vuela libremente y la banda sonora son los estornudos.
Bendita primavera.

Me gusta la primavera por las flores, el calorcito tan suave que hace y por todas las ideas que me vienen a la cabeza con el inicio de la primavera.
Ya tengo muchas entradas preparadas coloridas para estos meses como las galletas de unicornio y las de comunión, postres ligeros y llenos de sabor... ¡no puedo esperar para enseñarlo!
Pero vamos poco a poco.
Hoy os traigo una receta que hice hace tiempo para probar bizcochos de vainilla para tener mi receta perfecta de bizcochos y esta fue una de las seleccionadas para la prueba.
Soy muy difícil de convencer así que me toca seguir buscando aunque esta receta está muy buena y os recomiendo probarla porque salen bizcochos muy altos.

La receta es de Lolita la Pastelera, tiene muchas recetas interesantes, me hice son su libro hace poco y fue una muy buena compra, os lo recomiendo 😉
Yo decoré la tarta con un poco de nata vegetal que me sobraba y frutas que tenía por casa, fue totalmente improvisado pero la verdad es que ha sido una de las tartas que más me ha gustado porque es sencilla pero muy bonita.

¡Vamos allá!



Layer Cake de Nata y Frutos Rojos

Ingredientes bizcocho:
 - 250 gr harina de trigo
 - 250 gr azúcar
 - 35 ml aceite girasol
 - 35 ml leche entera
 - 5 huevos M
 - 10 gr levadura
 - 5 ml esencia vainilla
 - 1 y 1/4 cucharaditas de cremor tártaro (opcional)

Ingredientes decoración:
 - Nata Vegetal 
 - Fresas, frambuesas, moras, arándanos...




Empezamos precalentando el horno a 175º C y engrasando el molde que vayamos a usar, yo usé uno de 18 cm aunque podéis reducir el tamaño y os quedará más alta.

Separamos las claras de las yemas, montamos las claras a punto de nieve, cuando espumen añadimos el cremor tártaro y continuamos montando, cuando estén casi montadas añadimos el azúcar en forma de lluvia y montamos por completo.

En un bol batimos las yemas hasta que doblen su tamaño, añadimos la vainilla, la leche y el aceite en forma de hilo y batimos hasta que quede blanquecino. Es una mezcla un poco espesa pero no pasa nada porque lo vamos a suavizar con el merengue.

Añadimos poco a poco el merengue alternándolo con la harina a las yemas mientras mezclamos con movimientos envolventes para que la masa sea más suave, en este paso hay que tener paciencia para que no queden grumos ni la masa se baje.

Echamos la mezcla en el molde que queramos y horneamos a 175ºC durante 60 minutos aproximadamente aunque recomiendo vigilarlo a partir de los 50 minutos para que no se quede excesivamente seco. 
Si se dora mucho por la parte superior pondremos un poco de papel plata encima y continuaremos horneando hasta tenerlo listo.

Cuando el bizcocho esté listo lo  dejaremos dentro durante 5 minutos con el horno apagado para que el choque de temperatura no sea tan alto. Enfriaremos en rejilla y desmoldaremos cuando esté frío por completo. Si no lo vamos a usar en ese mismo momento lo envolvemos en papel film aún caliente sin hacer mucha presión para no aplastarlo.

Mientras se enfría podemos ir montando la crema que queramos, como ya os he dicho yo he usado nata vegetal porque me encanta su sabor y textura, además resiste en peso de las capas de bizcocho. También usé un poco de mermelada de frambuesa en algunas capas para darle más sabor.

Cortamos el bizcocho en las capas que queramos y lo mojamos con almíbar si creemos que está seco. Ponemos la mermelada y la crema encima y colocamos otra capa de bizcocho, repetimos el mismo proceso hasta terminar con las capas.

Decoramos la parte superior con la nata y las frutas, yo usé fresas, frambuesas y arándanos, me encanta es combinación al paladar.
¡Ya tenemos nuestra Layer Cake de Frutos Rojos lista!

Es una tarta ideal para cualquier celebración que sorprenderá a todos porque sencillamente es preciosa, yo me enamoré de esta tarta en cuanto la terminé 😋

¡Hasta pronto!

viernes, 12 de enero de 2018

Seguimos con la fruta ¡Brazo de Gitano!

La vuelta a la rutina se está haciendo muy dura, volver a madrugar y a hacer todo lo que habíamos dejado de hacer estas vacaciones pero nunca viene mal tener un hábito, yo me aburro muchísimo si estoy varios días sin hacer nada, necesito una rutina.

Como en la anterior entrada, hoy os voy a mostrar un postre ligero y muy suave para los que seguís con la dieta, no para comerlo inmediatamente pero sí para que lo tengáis en cuenta si queréis comer un postre ligero y que apenas lleva grasa.

Seguro que en Navidad habéis oído hablar de los Troncos de Navidad, pues hoy vamos a hacer un Brazo de Gitano que es la receta base del Tronco pero con fruta, más sano y menos pesado.
La receta es de un bizcocho ligero, muy fácil de hacer y además sirve para hacer tartas rectangulares grandes que rellenaremos  y cubriremos con crema.


Brazo de Gitano

Ingredientes:

- 4 huevos
- 100 gr de azúcar
- 100 gr de harina
- 1 sobre levadura Royal
- Fruta para decorar y rellenar
- Crema para rellenar


Precalentamos el horno a 170ºC y ponemos un papel vegetal en la bandeja del horno que será nuestro molde.

Separamos las claras de las yemas. Batimos las yemas con la mitad del azúcar hasta que estén espumosas, reservamos unos minutos.

Batimos las claras a punto de nieve, cuando estén espumosas añadimos la otra mitad del azúcar, continuamos batiendo hasta que monten y estén bien firmes.

Tamizamos la harina con la levadura y reservamos. Añadimos las claras a las yemas y mezclamos con una lengua con movimientos envolventes hasta que la masa sea totalmente homogénea y  no quede ningún grumo de clara.

Añadimos la harina en pequeñas tandas y mezclamos de nuevo con movimientos envolventes. Debemos tener en cuenta que la harina pesa y se quedará en el fondo, por ello es muy importante "rascar" para subir la harina e incorporarla con suavidad a la masa.

Cuando tengamos una masa homogénea, con volumen y sin ningún grumo de nada ya estará lista para hornear. Podemos hacer dos cosas:
1. Echamos la masa directamente sobre la bandeja y alisamos a la vez que estiramos con una espátula hasta que tenga forma rectangular.
2. Metemos la masa en una manga pastelera sin boquilla y dibujamos el contorno del rectángulo, después, rellenamos desde las esquinas hasta tener todo cubierto, por último alisamos un poco con la espátula.

Ambos métodos están bien, pero si queréis tener un acabado más profesional os recomiendo usar la segunda opción, queda mucho más liso y la cantidad de masa está mejor repartida.

Horneamos durante 12-15 minutos o hasta que veamos que está ligeramente dorado.
Lo sacamos del horno y lo ponemos sobre un paño de cocina, empezamos a enrollar. Hay que hacerlo en caliente porque si lo hacemos en frío se romperá. Dejamos que enfríe enrollado durante varias horas.

Mientras preparamos la crema, podemos usar nata, trufa, crema pastelera, ganache... lo que más nos guste, yo prefiero echarle nata porque es un sabor que a todos les gusta.
Montamos la nata con azúcar o con sacarina y dejamos que repose unos minutos en la nevera.

Desenrollamos el bizcocho y lo rellenamos con nata, en el extremo final hay que dejar una línea de más o menos dos dedos sin rellenar porque cuando volvamos a enrollarlo se saldrá todo el relleno.
Aquí podéis meterle chips de chocolate, fruta en trozos, cacao en polvo... hay mil opciones.
Enrollamos con cuidado mientras vamos despegando del papel de horno, veréis que sale solo y que apenas hay que hacer fuerza.

Cortamos los extremos con un cuchillo bien afilado para que tenga un acabado más profesional y empezamos a decorar. 
Mi decoración fue muy simple, sólo fruta porque era el postre de Fin de Año y sabía que poco íbamos a comer así que cuanto más suave mejor.
También os dejo otro Brazo de Gitano que hice hace algunos años que lo decoré con nata, para que  veáis que hay mil opciones con este postre y está delicioso.

Espero que no llevéis tan mal la dieta 😉
Hasta pronto! 😊

(Como podéis ver en las fotos no me dio tiempo a hacerle una foto entero, en seguida se echaron encima)

martes, 9 de enero de 2018

Vuelta a la rutina ¡Milhojas de frutas!

Se acabaron las fiestas toca volver a rutina; clases, trabajo y por supuesto los propósitos del 2018.

¿Quién no se ha planteado los famosos propósitos del nuevo año? Ya sabemos que los típicos son; dejar de fumar, ir al gimnasio, ponerse a dieta... y así mil más.
Por mi parte, uno de los propósitos es probar muchas recetas, entre ellas, para bebés, saladas y complicarme un poco más a la hora de cocinar postres.

Esta entrada es para todas aquellas personas que se han puesto a dieta y que no quieren dejar de comer dulce, porque sabemos que cuesta mucho dejar el postre a un lado.
Aunque no todas las personas lo sepan, la palabra "dieta" no quiere decir reducir lo que comemos o dejar de comer ciertas cosas, en verdad "dieta" se refiere a todo lo que comemos y para que sea equilibrada debemos comer de todo en ciertas cantidades, pero insisto, comer de todo y a su vez combinarlo con un poco de ejercicio, si seguimos estos dos pasos podremos comer lo que queramos 😊

La receta de hoy es muy suave y light. Fue el postre de la Nochebuena así que imaginad cómo de suave es, porque después de comer todo lo que se suele comer en esas cenas lo que menos apetece es un postre pesado.
Es ligero, suave y además lleva fruta, un postre perfecto para cuando te apetezca dulce pero estás a régimen  😉

Además, es muy fácil de hacer y se puede usar en cualquier ocasión, para una tarde de merienda con los niños, con las amigas o para la próxima cena familiar 😊


Milhojas de Nata y Fruta


Ingredientes:

- 1 plancha de Hojaldre
- 400 ml de nata para montar
- Fruta variada: fresas, mandarina, kiwi...
- Azúcar glass
- Azúcar
- Huevo para pintar
- Mermelada frambuesa (opcional)



Precalentamos el horno a 180ºC y extendemos la plancha de hojaldre sobre papel de horno.
Cortamos la milhoja de la longitud que queramos, yo corté dos por si no subía así tenía dos tapas pero ambas subieron mucho que tuve dos milhojas para rellenar.

Las pinchamos con un tenedor, las pintamos con huevo y echamos azúcar normal encima. Horneamos entre 12-15 minutos vigilando el horno a partir de los 10 minutos porque del dorado al quemado hay solo un minuto.

Las sacamos del horno y dejamos que se enfríen sobre una rejilla. Si no han subido, genial, tenemos las dos tapas. Si han subido no pasa nada, las cortamos por la mitad y tenemos dos milhojas para rellenar, una para Nochebuena y otra para Navidad.
Si no queréis que suba, antes de meterlas en el horno debéis poner un papel de horno pegado a las milhojas y después legumbres secas para que hagan peso y no puedan subir.

Mientras se enfría, montamos la nata con azúcar o con sacarina, en mi casa son diabéticos así que ya me he acostumbrado a hacer cualquier crema con sacarina y sale igual de buena.
Si queremos podemos extender un poco de mermelada de frambuesa en la milhoja para que tenga un sabor más frutal.
Metemos la nata en una manga con la boquilla que queramos y rellenamos la Milhoja que vayamos a comer ese día, prefiero que este muy reciente así el hojaldre no se moja.

Aquí podemos hacer dos cosas, poner la fruta dentro y taparlo con la tapa de hojaldre y decorar con azúcar glass por encima, o rellenar de nata, tapar, volver a cubrir con nata y decorar con la fruta.
Yo hice ambas y personalmente queda muchos más bonita la segunda opción, las dos están riquísimas pero visualmente me quedo con la segunda 😋


Espero que hayáis empezado bien el año y que siga así.
Hasta pronto! :)

viernes, 28 de julio de 2017

Milhojas de melocotón con queso y Cumplemes del blog!

El día 26 de julio hizo un mes que empecé a escribir en el blog aunque ya hacía bastante tiempo que tenía la idea en la cabeza y por fin me decidí a hacerlo realidad. La verdad es que este mes se me ha pasado volando y casi sin darme cuenta he mantenido la rutina del blog.

Sé que las recetas que he colgado son  muy simples pero poco a poco iré subiendo más recetas algo más complejas aunque lo simple tampoco viene mal cuando llegan las prisas, además por algo se empieza :)

Hace unos meses descubrí en Mercadona una masa de hojaldre con mantequilla, especial para croissant, y me decidí a probarla para ver qué diferencia había respecto a las otras. Me encanta probar las masas de hojaldre ya hechas, además son muy cómodas cuando llevas prisa y te apetece desayunar unos croissants calentitos.

Con esa masa hice palmeritas, croisants y conos, el resultado fue más increíble, obviamente no está como el hojaldre casero pero se acerca a ese saborcillo que tanto me gusta, de verdad que como sustitutivo merece la pena usarlo.

Hace unos meses ya hice estas milhojas, pero las capas eran muy finas y me daba pánico que se rompieran al colocarlas así que esta vez las he hecho con volumen, casi como si fueran sandwiches y la verdad es que el resultado me gusta mucho más que el anterior.


Milhojas de melocotón y queso

Ingredientes

- 1 masa hojaldre con mantequilla
- 200 ml de almíbar de melocotón
- 250 gr de queso mascarpone
- 250 gr de queso Philadephia
- 50 gr azúcar moreno
- Melocotón en almíbar (decorar)
- Azúcar glass (decorar)


Empezamos con el hojaldre, lo desenrollamos sobre su propio papel y si queremos podemos estirlarlo un poco más con el rodillo o dejarlo con el grosor que viene. Con un cortador cortamos los cuadrados y los trasladamos a la bandeja de horno con papel vegetal, dejamos unos milímetros de separación para evitar que se pegue.

He usado un cortador cuadrado aunque podéis usar uno rectangular o hacerlo a cuchillo directamente si lo preferís.

Cuando tengamos todas las placas sobre la bandeja de horno las pinchamos un poco con el tenedor y después las pintamos con el almíbar de melocotón, no escatiméis.
Las horneamos a 180º durante 15 minutos aproximadamente aunque depende del horno, os recomiendo que las vigiléis de vez en cuando para que no se quemen.

Con este método el hojaldre sube en el horno pero si no queréis que suba seguid este método: Antes de colocar las placas, le damos la vuelta a la bandeja, ponemos el papel vegetal y encima las placas. Las pinchamos y pincelamos con almíbar, colocamos otro papel vegetal encima y colocamos otra bandeja encima de las placas para que haga peso y evitar que suban. Las horneamos a la  misma temperatura y el mismo tiempo.

Cuando estén cocidas las pasamos a una rejilla, las pintamos ligeramente otra vez con el almíbar de melocotón y dejamos enfriar.  Cuando estén frías las cortamos por la mitad y reservamos.

Para la crema empezamos triturando el azúcar moreno hasta que sea polvo, así no notaremos los granitos en la crema. Mezclamos los dos quesos y cuando se hayan integrado añadimos el azúcar moreno, mezclamos de nuevo hasta que la mezcla sea homogénea. Si no la vamos a usar en el momento lo refrigeramos para que se mantenga firme, si no es el caso lo metemos en una manga pastelera (yo metí un poco en una pequeña y el resto en una grande) y dejamos refrigerar unos minutos.

Decoramos las milhojas con la crema, yo usé una boquilla grande rizada, muy parecida a la del enlace, para el relleno y una más pequeña para la decoración. Echamos puntitos hasta completar el cuadrado y lo tapamos con su respectiva tapa de hojaldre. Si mientras echáis la crema notáis que se ablanda, metedla un poco en el frigorífico para que se endurezca.
Estas milhojas tienen dos pisos, así que podéis elegir más "tapitas" y rellenarlas para que tengan más altura.

Cuando tengamos todas rellenas, decoramos con azúcar glass tapando con un papel el lado que no queremos pintar de blanco, os recomiendo ayudaros de un tamiz o un colador para que salga más fino y no directamente del bote.

En la otra mitad del cuadrado ponemos dos puntitos de la crema y decoramos con una hoja de hierbabuena y un trocito de melocotón el almíbar.

Ya tenemos las milhojas listas para comer, si no las comemos en el momento guardarlas en el frigorífico, se mantendrán mejor.



Espero que os guste y las probéis, ya veréis como la crema es adictiva y se puede usar en muchas más recetas ;)

Hasta pronto!





¡Recapitulando recetas Terroríficas!

¡Hola! Llevo un ritmo caótico en la publicación de las entradas del blog y me siento muy culpable. Cada vez que me quiero sentar a orga...

Sugerencias