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martes, 9 de enero de 2018

Vuelta a la rutina ¡Milhojas de frutas!

Se acabaron las fiestas toca volver a rutina; clases, trabajo y por supuesto los propósitos del 2018.

¿Quién no se ha planteado los famosos propósitos del nuevo año? Ya sabemos que los típicos son; dejar de fumar, ir al gimnasio, ponerse a dieta... y así mil más.
Por mi parte, uno de los propósitos es probar muchas recetas, entre ellas, para bebés, saladas y complicarme un poco más a la hora de cocinar postres.

Esta entrada es para todas aquellas personas que se han puesto a dieta y que no quieren dejar de comer dulce, porque sabemos que cuesta mucho dejar el postre a un lado.
Aunque no todas las personas lo sepan, la palabra "dieta" no quiere decir reducir lo que comemos o dejar de comer ciertas cosas, en verdad "dieta" se refiere a todo lo que comemos y para que sea equilibrada debemos comer de todo en ciertas cantidades, pero insisto, comer de todo y a su vez combinarlo con un poco de ejercicio, si seguimos estos dos pasos podremos comer lo que queramos 😊

La receta de hoy es muy suave y light. Fue el postre de la Nochebuena así que imaginad cómo de suave es, porque después de comer todo lo que se suele comer en esas cenas lo que menos apetece es un postre pesado.
Es ligero, suave y además lleva fruta, un postre perfecto para cuando te apetezca dulce pero estás a régimen  😉

Además, es muy fácil de hacer y se puede usar en cualquier ocasión, para una tarde de merienda con los niños, con las amigas o para la próxima cena familiar 😊


Milhojas de Nata y Fruta


Ingredientes:

- 1 plancha de Hojaldre
- 400 ml de nata para montar
- Fruta variada: fresas, mandarina, kiwi...
- Azúcar glass
- Azúcar
- Huevo para pintar
- Mermelada frambuesa (opcional)



Precalentamos el horno a 180ºC y extendemos la plancha de hojaldre sobre papel de horno.
Cortamos la milhoja de la longitud que queramos, yo corté dos por si no subía así tenía dos tapas pero ambas subieron mucho que tuve dos milhojas para rellenar.

Las pinchamos con un tenedor, las pintamos con huevo y echamos azúcar normal encima. Horneamos entre 12-15 minutos vigilando el horno a partir de los 10 minutos porque del dorado al quemado hay solo un minuto.

Las sacamos del horno y dejamos que se enfríen sobre una rejilla. Si no han subido, genial, tenemos las dos tapas. Si han subido no pasa nada, las cortamos por la mitad y tenemos dos milhojas para rellenar, una para Nochebuena y otra para Navidad.
Si no queréis que suba, antes de meterlas en el horno debéis poner un papel de horno pegado a las milhojas y después legumbres secas para que hagan peso y no puedan subir.

Mientras se enfría, montamos la nata con azúcar o con sacarina, en mi casa son diabéticos así que ya me he acostumbrado a hacer cualquier crema con sacarina y sale igual de buena.
Si queremos podemos extender un poco de mermelada de frambuesa en la milhoja para que tenga un sabor más frutal.
Metemos la nata en una manga con la boquilla que queramos y rellenamos la Milhoja que vayamos a comer ese día, prefiero que este muy reciente así el hojaldre no se moja.

Aquí podemos hacer dos cosas, poner la fruta dentro y taparlo con la tapa de hojaldre y decorar con azúcar glass por encima, o rellenar de nata, tapar, volver a cubrir con nata y decorar con la fruta.
Yo hice ambas y personalmente queda muchos más bonita la segunda opción, las dos están riquísimas pero visualmente me quedo con la segunda 😋


Espero que hayáis empezado bien el año y que siga así.
Hasta pronto! :)

martes, 3 de octubre de 2017

Mesa Dulce para el Bautizo de Martín!

¡Por fin llegó el día!


Después de estar trabajando en la Mesa Dulce de Martín durante una semana por fin llegó el día de presentarla. Era mi primera mesa dulce, ya os conté en el anterior post que esperaba que fuera muy especial por ser la primera mesa que hacía y además porque Martín iba a ser mi ahijado así que tenía que poner todas mis ganas en que saliera perfecto y la verdad es que el resultado fue increíble.

En el post de hoy os voy a hablar un poco de todo lo que llevaba esa mesa y además os voy a poner una receta de Cupcakes de Vainilla que son los que usé para la mesa y que para mí es una receta infalible.


Empezamos.

Como toda mesa dulce, debe estar equilibrada, no es recomendable poner más cosas a la derecha que a la izquierda, hay que intentar equilibrarla colocando todo en armonía sin que nada destaque más que lo demás. Sin embargo, entre todo lo que puse quería que destacara la tarta y los cupcakes ya que, para mí, eran el centro de toda la mesa.

En los lados tenemos los saladitos. Los hice con el sobrante de las milhojas, aquí nada se tira, y los rellené de salchicha, bacon, jamón york, queso... un surtido muy variado y nada más práctico que los saladitos para ir abriendo boca.

Seguidamente tenemos mis Milhojas de Melocotón con crema morena, puedo decir, sin temor a equivocarme, que todas las personas que han probado estas Milhojas repiten. Quienes ya me han encargado algún que otro postre siempre me piden que les haga estas milhojas, para mí se ha vuelto un clásico en los pedidos.
Aunque este postre no es muy de niños a los padres les encanta y además aporta un color diferente a la mesa.


Pasamos a las galletas, la receta que uso es la del post de Galletas con mensaje. Ya se ha vuelto costumbre hacer bodies y pies para bautizos y la verdad es que el resultado es precioso, aún no ha habido ningún padre o madre que estuviera descontento/a con las galletas que he hecho, es algo simple, sí, pero a veces lo simple es más bonito que lo complicado, y la mayoría de veces esas galletas ni se comen, se quedan como recuerdo del bautizo.
Absolutamente siempre empaqueto las galletas, jamás entrego un pedido sin envasar y sin etiquetar, siempre lleva alguna etiqueta para personalizarla, es un detalle que marca la diferencia.
Estas galletas son iguales que las del Bautizo de Cayetana pero en azul, la verdad es que ambas quedaron muy bien 😊



Para una Mesa Dulce infantil quedan muy bien incluir Merenguitos o Suspiros de Merengue. Los Merenguitos son muy socorridos en estos casos porque salen muchísimos, se pueden teñir de muchos colores, las formas son ilimitadas porque dependen de la boquilla que uses y es que en este tipo de mesas quedan perfectos. En otro post de Halloween os pondré la receta que yo uso y que es una maravilla.


Ahora pasamos a los platos fuertes de la mesa 😉


Los Cupcakes eran de vainilla, muy simples pero entre tanto dulce no venía mal un sabor más neutro para limpiar el paladar después de tanto sabor. La crema era de Mascarpone, es muy poco conocida pero muy útil en estos casos que no quieres endulzar más la mesa. Estos Cupcakes eran una forma de introducir la tarta que viene después. Un poco más abajo os cuento más de estos cupcakes.

La joyita de la mesa era la tarta, ya tenía en mente cómo quería que fuera pero siempre digo que la foto que enseño antes y el resultado final son muy distintos porque durante el proceso cambio de opinión sobre algunos ingredientes y le acabo dando mi toque personal.
Quería que fuera una Drip Cake, lo tenía muy claro, y quería que ese efecto drip fuera de color azul ya que la crema de la tarta iba a ser blanco, pero ¿y el bizcocho? Realmente hasta dos días antes no sabía cómo iba a hacer el bizcocho pero me decanté por un Blue Velvet que me costó un disgusto porque no teñía el color que yo quería y al final el color acabó siendo turquesa.
La receta de la Blue Velvet es exactamente igual que la Red Velvet, solo cambia el colorante y os recomiendo que no echéis Wilton, probad con marcas como Sugarflair y Americolor, estoy segura que el resultado será muy distinto.
La crema de esta tarta es el Frosting de queso de los Red Velvet, me vuelve loca esta crema, para mí es una de las mejores que hay y va perfecta con esta tarta.
Después de montar las capas y extender la crema por todos lados llegó la hora del baño de chocolate blanco, como veis, tampoco tiñó en azul, sino en turquesa pero el resultado en conjunto con la mesa dulce fue genial.
Decoré con algunos merenguitos y con un topper que hice a mano para el pequeño Martin. Por cierto, el stand de la tarta está hecho también a mano, otro día os traeré un post sobre cómo hacer stands caseros.



Bueno, pues esto es todo, como podéis ver es muy fácil hacer una Mesa Dulce pero hace falta mucha organización, ya no solo de material si no de tiempos, saber cómo lo vas a hacer, qué vas a hacer y sobre todo cómo lo vas a montar y a transportar, por suerte, la madre que me lo encargó vive al lado de mi casa así que el transporte fue pan comido, además que hubo mucha gente que me ayudó a llevar las cajas, de verdad, mil gracias.
Os recomiendo, que si vais a montar una Mesa Dulce y es la primera vez, os organicéis muchísimo.


Ahora os dejo la receta de los Cupcakes de vainilla y la Crema de Mascarpone, de verdad que juntas hacen una combinación increíble.
La receta de los cupcakes está sacada del libro de Alma Obregón, Objetivo: Cupcake Perfecto y nunca me han fallado, así que es una receta para guardar. La receta pone que salen 12 pero a mí me salieron 16, nunca se sabe cómo acertar.


Cupcakes de Vainilla


Ingredientes

- 115 gr de mantequilla
-220 gr de azúcar blanco
- 3 huevos
- 200 gr de harina
- 1 y 1/2 cucharadita de levadura
- 120 ml de leche semidesnatada
- 1 cucharadita de extracto de vainilla


Empezamos precalentando el horno a 180ºC y preparando nuestra bandeja de cupcakes con las cápsulas.

Como todos los cupcakes, tienen un proceso que se repite una y otra vez.
Primero mezclamos la mantequilla con el azúcar hasta que la mezcla blanqueé, después añadimos los huevos uno a uno, no echamos el siguiente hasta que el anterior se haya integrado.

Añadimos la mitad de la harina tamizada con la levadura y mezclamos a velocidad mínima, alternamos con la leche que la hemos mezclado con la vainilla y acabamos echando el resto de harina, recordad que siempre batimos a velocidad baja, si es necesario acabaremos de integrar la harina con una espátula a mano.

Repartimos la mezcla en las cápsulas de los cupcakes con ayuda de una cuchara de helados mediana, normalmente es una cucharada por cada cápsula, así, cada cupcake tendrá la misma cantidad. Nunca hay que llenar más de 3/4 porque subirán mucho y se saldrán.

Horneamos durante 20 - 25 minutos o hasta que el palillo salga limpio, en lo últimos 3 minutos podéis girar la bandeja para que todos se doren uniformemente.
Los dejamos enfriar 5 minutos en la bandeja y después los pasamos a una rejilla para que enfríen completamente.

Si los vamos a usar inmediatamente los decoraremos en frío, si son para el día siguiente los conservaremos en una caja de cartón pero se recomienda usarlos al día siguiente porque a partir de un día se puede ir despegando la cápsula del bizcocho.


Crema de Mascarpone

Ingredientes

- 250 gr de queso Marcarpone
- 1 yogur Griego
- 50 gr de azúcar glass


Con esta crema tuve suficiente para los 16 cupcakes y me sobró un poquito. Aunque en la receta os pongo que se hace con azúcar glass yo la hago con sacarina en polvo, le eché aproximadamente unas 5 cucharadas pero si lo hacéis con sacarina probadlo antes de echar más.

Ponemos en el bol de la batidora el queso y el yogur, batimos hasta que se haya integrado y la crema sea densa, añadimos el azúcar y seguimos batiendo hasta que tengamos una crema homogénea.
La guardamos en un recipiente o tupper y conservamos en la nevera hasta la hora de meter en manga.

Yo usé una la boquilla 1M e hice un "helado" sin tapar todo el cupcake, me gusta que esa decoración deje ver el cupcake. Además hice unas estrellas de fondant en dos colores y dos tamaños para la mitad de los cupcakes y para la otra mitad unos patuquitos también de fondant, los 12 cupcakes los decoré con los Sprinkles azules de Vahiné.
Son una monada 😍


Pues hasta aquí el post de hoy, que como os dije iba a ser bastante extenso para explicaros un poco la Mesa Dulce de Martín.

Los próximos post los dedicaré a Halloween, que ya no queda nada para esa noche tan terrorífica y además es una buena excusa para hornear muchas cosas horriblemente deliciosas 😜


Hasta pronto! 😊

viernes, 28 de julio de 2017

Milhojas de melocotón con queso y Cumplemes del blog!

El día 26 de julio hizo un mes que empecé a escribir en el blog aunque ya hacía bastante tiempo que tenía la idea en la cabeza y por fin me decidí a hacerlo realidad. La verdad es que este mes se me ha pasado volando y casi sin darme cuenta he mantenido la rutina del blog.

Sé que las recetas que he colgado son  muy simples pero poco a poco iré subiendo más recetas algo más complejas aunque lo simple tampoco viene mal cuando llegan las prisas, además por algo se empieza :)

Hace unos meses descubrí en Mercadona una masa de hojaldre con mantequilla, especial para croissant, y me decidí a probarla para ver qué diferencia había respecto a las otras. Me encanta probar las masas de hojaldre ya hechas, además son muy cómodas cuando llevas prisa y te apetece desayunar unos croissants calentitos.

Con esa masa hice palmeritas, croisants y conos, el resultado fue más increíble, obviamente no está como el hojaldre casero pero se acerca a ese saborcillo que tanto me gusta, de verdad que como sustitutivo merece la pena usarlo.

Hace unos meses ya hice estas milhojas, pero las capas eran muy finas y me daba pánico que se rompieran al colocarlas así que esta vez las he hecho con volumen, casi como si fueran sandwiches y la verdad es que el resultado me gusta mucho más que el anterior.


Milhojas de melocotón y queso

Ingredientes

- 1 masa hojaldre con mantequilla
- 200 ml de almíbar de melocotón
- 250 gr de queso mascarpone
- 250 gr de queso Philadephia
- 50 gr azúcar moreno
- Melocotón en almíbar (decorar)
- Azúcar glass (decorar)


Empezamos con el hojaldre, lo desenrollamos sobre su propio papel y si queremos podemos estirlarlo un poco más con el rodillo o dejarlo con el grosor que viene. Con un cortador cortamos los cuadrados y los trasladamos a la bandeja de horno con papel vegetal, dejamos unos milímetros de separación para evitar que se pegue.

He usado un cortador cuadrado aunque podéis usar uno rectangular o hacerlo a cuchillo directamente si lo preferís.

Cuando tengamos todas las placas sobre la bandeja de horno las pinchamos un poco con el tenedor y después las pintamos con el almíbar de melocotón, no escatiméis.
Las horneamos a 180º durante 15 minutos aproximadamente aunque depende del horno, os recomiendo que las vigiléis de vez en cuando para que no se quemen.

Con este método el hojaldre sube en el horno pero si no queréis que suba seguid este método: Antes de colocar las placas, le damos la vuelta a la bandeja, ponemos el papel vegetal y encima las placas. Las pinchamos y pincelamos con almíbar, colocamos otro papel vegetal encima y colocamos otra bandeja encima de las placas para que haga peso y evitar que suban. Las horneamos a la  misma temperatura y el mismo tiempo.

Cuando estén cocidas las pasamos a una rejilla, las pintamos ligeramente otra vez con el almíbar de melocotón y dejamos enfriar.  Cuando estén frías las cortamos por la mitad y reservamos.

Para la crema empezamos triturando el azúcar moreno hasta que sea polvo, así no notaremos los granitos en la crema. Mezclamos los dos quesos y cuando se hayan integrado añadimos el azúcar moreno, mezclamos de nuevo hasta que la mezcla sea homogénea. Si no la vamos a usar en el momento lo refrigeramos para que se mantenga firme, si no es el caso lo metemos en una manga pastelera (yo metí un poco en una pequeña y el resto en una grande) y dejamos refrigerar unos minutos.

Decoramos las milhojas con la crema, yo usé una boquilla grande rizada, muy parecida a la del enlace, para el relleno y una más pequeña para la decoración. Echamos puntitos hasta completar el cuadrado y lo tapamos con su respectiva tapa de hojaldre. Si mientras echáis la crema notáis que se ablanda, metedla un poco en el frigorífico para que se endurezca.
Estas milhojas tienen dos pisos, así que podéis elegir más "tapitas" y rellenarlas para que tengan más altura.

Cuando tengamos todas rellenas, decoramos con azúcar glass tapando con un papel el lado que no queremos pintar de blanco, os recomiendo ayudaros de un tamiz o un colador para que salga más fino y no directamente del bote.

En la otra mitad del cuadrado ponemos dos puntitos de la crema y decoramos con una hoja de hierbabuena y un trocito de melocotón el almíbar.

Ya tenemos las milhojas listas para comer, si no las comemos en el momento guardarlas en el frigorífico, se mantendrán mejor.



Espero que os guste y las probéis, ya veréis como la crema es adictiva y se puede usar en muchas más recetas ;)

Hasta pronto!





¡Recapitulando recetas Terroríficas!

¡Hola! Llevo un ritmo caótico en la publicación de las entradas del blog y me siento muy culpable. Cada vez que me quiero sentar a orga...

Sugerencias