Recetas

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martes, 12 de febrero de 2019

Un ramo de... ¡Rosas de manzana y hojaldre!

Ya estoy de vuelta por aquí.
Me sentó muy mal no haber podido publicar ni el viernes ni el sábado pero es que me encontraba fatal y no podía preparar la entrada.
Así que me he tomado esos días como descanso para recuperar energías y empezar a organizarme mejor.

La verdad es que siempre digo eso y empiezo bien pero después me cuesta mantenerlo,
será la falta de costumbre 😁

Y volviendo a la entrada de hoy...
La receta que os traigo es muy fácil y la verdad es que es muy llamativa.
No es original porque llevo viéndola muchos años pero nunca me había atrevido a hacerla y es un buen regalo ahora que llega el famoso Día de San Valentin.
Así que si no sabéis qué regalar yo os propongo un ramo de ¡Rosas de Manzana y Hojaldre!
¿ A quién no le gustan las flores? Seguro que a todas nos gusta que nos regalen un ramo de rosas, y son preciosas, me encanta ver cómo florecen y esos colores tan intensos que tienen.
Entonces... ¿por qué no hacer uno comestible?

La receta es de Recetas de Escándalo, lo explica  muy bien con fotos para que cualquiera pueda hacerlo, ya veréis que en cuanto hagáis una el resto será pan comido 😊

¡Vamos allá!


Rosas de Manzana y Hojaldre

Ingredientes:
 - 2 manzanas grandecitas rojas
 - 1 plancha de hojaldre
 - 4 cucharadas de azúcar moreno
 - 1 cucharadita de canela en polvo
 - 1 cucharada de agua
 - Zumo de 1/2 limón
 - Mermelada de albaricoque o melocotón para decorar


Para esta receta necesitaremos una bandeja de cupcakes para hornear las rosas y que no se deformen, si no tenéis podéis intentar hornearlas en un molde cuadrado todas juntas pero se os pueden pegar. No olvidéis engrasar el molde siempre.

Empezaremos descorazonando las manzanas, no hace falta pelarlas, después, las partiremos en cuartos e intentaremos sacar láminas finas, lo podéis hacer un con cuchillo o intentarlo con un pelador.

Las vamos poniendo en un recipiente con dos cucharadas de azúcar moreno y el zumo de limón. Cuando tengamos todas llenamos el recipiente de agua hasta que las cubra por completo. Las cocinamos en el microondas durante 3 minutos a máxima potencia.

Pasado este tiempo las sacamos y removemos bien, de nuevo, las metemos en el microondas otros tres minutos. La manzana tiene que estar flexible para poder enrollarla  y que no se rompa así que haremos alguna prueba antes de sacarlas definitivamente. Si no están listas las iremos colocando de minuto en minuto hasta que estén en el punto justo.

Dejamos que las manzanas se escurran bien mientras estiramos y cortamos nuestra plancha de hojaldre en tiras más o menos de 3 dedos de grosor.
En un vaso echamos la canela, las dos cucharadas de azúcar moreno y el agua, calentamos en el microondas 10 segundos y removemos.

Con las manzanas bien escurridas es el momento de preparar nuestras rosas.
Pintamos la tira con la mezcla de canela que hemos preparado y vamos colocando las láminas con la piel hacia fuera unas montadas con otras, el hojaldre debe cubrir la mitad de la manzana más o manos.
Enrollamos el hojaldre con cuidado y pasamos la rosa a la bandeja de cupcakes previamente engrasada. 

Repetimos el proceso hasta que terminemos con toda la manzana y con todas las tiras de hojaldre.
Horneamos a 100ºC durante 20 minutos o hasta que el hojaldre se dore. Yo tuve que sacarlas del  molde de cupcakes para que se dorasen por completo.

Enfriamos sobre una rejilla y pintamos con la mermelada caliente para darles brillo. Podéis espolvorear canela o azúcar glass por encima, la decisión es vuestra.
¡Ya tenemos nuestras Rosas de Manzana y Hojaldre listas!
Es un postres muy fácil que se come en un mordisco así que acompañadlo con un bola de helado o un rosetón de nata porque en menos de 1 minuto ya no habrá rosa en el plato.

¡Hasta pronto!

martes, 9 de enero de 2018

Vuelta a la rutina ¡Milhojas de frutas!

Se acabaron las fiestas toca volver a rutina; clases, trabajo y por supuesto los propósitos del 2018.

¿Quién no se ha planteado los famosos propósitos del nuevo año? Ya sabemos que los típicos son; dejar de fumar, ir al gimnasio, ponerse a dieta... y así mil más.
Por mi parte, uno de los propósitos es probar muchas recetas, entre ellas, para bebés, saladas y complicarme un poco más a la hora de cocinar postres.

Esta entrada es para todas aquellas personas que se han puesto a dieta y que no quieren dejar de comer dulce, porque sabemos que cuesta mucho dejar el postre a un lado.
Aunque no todas las personas lo sepan, la palabra "dieta" no quiere decir reducir lo que comemos o dejar de comer ciertas cosas, en verdad "dieta" se refiere a todo lo que comemos y para que sea equilibrada debemos comer de todo en ciertas cantidades, pero insisto, comer de todo y a su vez combinarlo con un poco de ejercicio, si seguimos estos dos pasos podremos comer lo que queramos 😊

La receta de hoy es muy suave y light. Fue el postre de la Nochebuena así que imaginad cómo de suave es, porque después de comer todo lo que se suele comer en esas cenas lo que menos apetece es un postre pesado.
Es ligero, suave y además lleva fruta, un postre perfecto para cuando te apetezca dulce pero estás a régimen  😉

Además, es muy fácil de hacer y se puede usar en cualquier ocasión, para una tarde de merienda con los niños, con las amigas o para la próxima cena familiar 😊


Milhojas de Nata y Fruta


Ingredientes:

- 1 plancha de Hojaldre
- 400 ml de nata para montar
- Fruta variada: fresas, mandarina, kiwi...
- Azúcar glass
- Azúcar
- Huevo para pintar
- Mermelada frambuesa (opcional)



Precalentamos el horno a 180ºC y extendemos la plancha de hojaldre sobre papel de horno.
Cortamos la milhoja de la longitud que queramos, yo corté dos por si no subía así tenía dos tapas pero ambas subieron mucho que tuve dos milhojas para rellenar.

Las pinchamos con un tenedor, las pintamos con huevo y echamos azúcar normal encima. Horneamos entre 12-15 minutos vigilando el horno a partir de los 10 minutos porque del dorado al quemado hay solo un minuto.

Las sacamos del horno y dejamos que se enfríen sobre una rejilla. Si no han subido, genial, tenemos las dos tapas. Si han subido no pasa nada, las cortamos por la mitad y tenemos dos milhojas para rellenar, una para Nochebuena y otra para Navidad.
Si no queréis que suba, antes de meterlas en el horno debéis poner un papel de horno pegado a las milhojas y después legumbres secas para que hagan peso y no puedan subir.

Mientras se enfría, montamos la nata con azúcar o con sacarina, en mi casa son diabéticos así que ya me he acostumbrado a hacer cualquier crema con sacarina y sale igual de buena.
Si queremos podemos extender un poco de mermelada de frambuesa en la milhoja para que tenga un sabor más frutal.
Metemos la nata en una manga con la boquilla que queramos y rellenamos la Milhoja que vayamos a comer ese día, prefiero que este muy reciente así el hojaldre no se moja.

Aquí podemos hacer dos cosas, poner la fruta dentro y taparlo con la tapa de hojaldre y decorar con azúcar glass por encima, o rellenar de nata, tapar, volver a cubrir con nata y decorar con la fruta.
Yo hice ambas y personalmente queda muchos más bonita la segunda opción, las dos están riquísimas pero visualmente me quedo con la segunda 😋


Espero que hayáis empezado bien el año y que siga así.
Hasta pronto! :)

martes, 14 de noviembre de 2017

Hojaldre II: Croissants y Lazos!

Hace un mes colgué un post sobre el Hojaldre, las marcas que más compraba, las piezas que más hacía y a la vez os enseñaba cómo las hacía pero olvidé una pieza clave cuando trabajas con el hojaldre; los croissants.

Os dije que os traería otro post en el que os enseñaría a hacer croissants y es que son muy fáciles y para el desayuno vienen estupendamente.
A parte de los croissants tambíen os voy a enseñar a hacer lazos de hojaldre, son mucho más fáciles y están ricos como cualquier pieza de Hojaldre.


Para los que no hayáis visto el post anterior del Hojaldre, os dejo arriba el link y os explico un poco de nuevo.

Yo compro las planchas de hojaldre en el Mercadona, más concretamente las que son de mantequilla. Hasta el momento no he tenido ningún problema con ellas, todo lo que horneo está buenísimo y además son muy fáciles de manejar, el único fallo que le podría ver es que tiene muy poca fecha de uso pero no es un problema como tal.

De momento no me he animado a hacer Hojaldre casero, pero prometo que pronto tendréis una receta que funcione al 100% en este blog y veréis la diferencia entre un hojaldre comprado y otro casero.

Las piezas que hice en el anterior post fueron palmeritas, canutillos y saladitos. Las tres piezas son muy fáciles y como aperitivo, en el caso de los saladitos, o postre son una maravilla y vuestros invitados quedarán encantados.

Hoy voy a explicar cómo hago yo los croissant pero hay muchas formas, es más, cuando estuve de prácticas en el obrador de Cala Millor no los hacíamos así pero esta es una buena manera de empezar.


Croissants

Ingredientes

- 1 plancha de hojaldre con mantequilla
- Azúcar
- 1 huevo batido
- Almíbar (con un vasito de café tenemos más que suficiente)

1. Primero preparamos todos los ingredientes encima de la mesa, precalentamos el horno a 180ºC y forramos la bandeja de horno con papel vegetal.

2.Yo suelo hacer croissants pequeños y por ello corto a la mitad la plancha, pero si queréis hacerlos más grandes no hace falta cortarlas, eso sí, os saldrán menos.
Después cortamos la masa en triángulos como veis en la foto, los de los extremos no os van a salir exactos pero no pasa nada, también los enrollamos. 
Espolvoreamos azúcar en toda la plancha, recordad que esta masa no sabe dulce así que lo que le echemos es lo que le dará sabor, no os quedéis cortos.

3, 4, 5, 6. ¿Cómo los enrollamos? Pues muy fácil. Empezamos desde la parte más ancha y enrollamos poco a poco, no tenemos que torcernos ni apretar mucho. Seguimos hasta llegar al pico.

7. El pico tiene que quedar abajo del todo porque a la hora de hornear evitaremos que se levante y forme un cuerno, esto es muy importante para que la presentación quede bien pero con la práctica os acostumbraréis a dejarlo abajo.

8. Los ponemos sobre la bandeja con papel de horno y los pintamos con huevo, yo uso una brocha de silicona pero con un spray se hace de maravilla.

9. Después de pintarlos volvemos a espolvorear azúcar sobre los croissants y los metemos al horno durante 15-20 minutos o hasta que veamos que han dorado. Cuidado porque se queman con mirarlos.

10. Los dejamos enfriar sobre una rejilla y los pintaremos con el almíbar, de nuevo os digo que con un spray se hace mucho mejor. No hay que calarlos, solo darles el brillo típico de los croissants.








Lazos

Ingredientes

- 1 plancha de hojaldre
- 1 Huevo
- Azúcar
- Almíbar.


1. Seguimos los primeros pasos que con los croissants, preparamos los ingredientes, la bandeja y precalentamos el horno.
Partimos la plancha de hojaldre a la mitad y cortamos tiras de un dedo y medio más o menos, ni muy finas ni muy gordas. Espolvoreamos azúcar, la cantidad que queramos.
Aquí podemos hacer dos cosas, estirar un poco las tiras y doblarlas para después enrollarlas como en la foto o directamente enrollarlas, ambas son válidas, sólo cambia el grosos de los lazos.
Las coloramos en la bandeja de horno, las pintamos con huevo y echamos azúcar. Horneamos de 10-12 minuto o hasta que veamos que están doradas.

2. Dejamos enfriar sobre una rejilla y pintamos con el almíbar para darle brillo.




Ya habéis visto que es muy fácil trabajar con el hojaldre, espero que de ahora en adelante lo compréis más a menudo porque es muy fácil sorprender a los invitados con este producto tan versátil.
Además ya sabéis que no sólo se usa en dulce, hay muchas recetas saladas con hojaldre 😉



Hasta pronto! 😊

viernes, 6 de octubre de 2017

Hojaldre!

Aunque estemos en octubre no lo parece, las temperaturas casi veraniegas permanecen y el frío se está haciendo de rogar, con lo que me gusta el frío.

Estoy esperando a que bajen las temperaturas para encender el horno y empezar a hornear pan, nuevos cupcakes y por supuesto para empezar con todo lo que tengo preparado para Halloween! Pero por el momento habrá que esperar hasta que el calor decida marcharse por este año.

Una de las cosas que más me gustan del frío son las comidas calentitas, de verdad, donde esté un buen platito de sopa calentita que se quite todo lo demás.
No sólo hablo de platos salados, también me refiero a los dulces. Que levante la mano quien ame desayunar un croissant recién hecho, a mí me encanta y si los hago yo mejor.


En el post de hoy no os traigo ninguna receta, os enseño algunos de los usos que le podéis dar al hojaldre, ya sea hecho casero o comprado en casa. Espero que de aquí a unos meses os pueda traer una receta de hojaldre casero 100% pero actualmente no tengo ni tiempo ni espacio para conservarlo y prefiero tirar de hojaldre comprado, la verdad es que el que compro es una maravilla.

No uso ninguna marca especial ni tampoco muy cara, uso el hojaldre con mantequilla de Mercadona. He probado bastantes hojaldres comprados, el congelado de Carrefour, de Dia y el normal de Mercadona pero la verdad que el que más me ha gustado ha sido el de Mercadona con mantequilla.

Las Milhojas de Melocotón están hechas con este hojaldre y dan un resultado super bueno, os lo recomiendo de verdad. Además trae dos planchas y cuesta 2.38€, no sabe como el casero pero es una buena opción cuando tenemos prisa.

Tener una plancha de hojaldre en casa siempre es una buena opción para preparar un rico desayuno, una merienda express o incluso un buen aperitivo.
Todas las opciones que os voy a decir hoy son muy rápidas y quedan riquísimas.


Hojaldre

1. Palmeritas: Las clásicas y típicas palmeritas fue la pieza de hojaldre que primero aprendí a hacer y fue gracias a mi madre, es más, las primeras que hicimos ni siquiera fueron dulces sino saladas.
Hacer palmeritas es muy sencillo, no hay ni que estirar el hojaldre más de lo que ya viene.

Primero le echamos azúcar o el relleno que queramos, puede ser Nutella, mermelada de la fruta que queramos... Empezamos a enrollar por uno de los lados hasta llegar al centro, después enrollamos por el otro lado hasta el centro, pegamos bien ambos rollos y los dejamos enfriar unos minutos para que a la hora de cortar no se desmorone.

En frío, cortamos las palmeritas aproximadamente de un dedo o dedo y medio de grosos, ahí depende de cómo las queramos, y las pasamos a la bandeja de horno con papel vegetal dejando unos centímetros de separación entre cada una.
Para las de azúcar las pinto con huevo y después las echo un poco de azúcar por encima, si preferís echarle azúcar avainillado es otra opción.

Las horneamos a 200ºC durante 10 minutos o cuando veamos que se empiezan a dorar, tened cuidado porque de dorar a quemar hay un pasito muy pequeño.
Las enfriamos sobre rejilla, con un pulverizador les echo un poco de almíbar para que tengan brillo.

Las podéis dejar así o cuando enfríen las podéis bañar en chocolate, en mermelada, en lo que queráis, de todas las maneras están muy buenas.

Si queremos hacer unas palmeritas saladas sólo hay que sustituir el azúcar por embutido, salchichas, pollo desmenuzado... y enrollamos igual. Las pintamos con huevo y horneamos el mismo tiempo.
Dejamos enfriar sobre rejilla o no 😋

2. Canutillos: en mis prácticas en Calamillor había visto hacerlos y los veía muy complicados porque para sacarlos de su molde tienes que tener mucho cuidado pero el resultado es perfecto para cualquier ocasión, el hojaldre es tan socorrido.
Lo primero que tenéis que saber es que para hacer los canutillos necesitáis esto o esto, yo tengo los que tienen forma de cono, los dos sirven para cosas distintas pero al fin y al cabo son canutillos.

Abrimos la plancha de hojaldre y cortamos tiras del grosor que queramos que sean los canutillos, tened en cuenta que las tiras irán enrolladas en el metal así que más o menos medid como queráis que sean.
Engrasamos los canutillos con un poco de mantequilla y vamos enrollando las tiras en el metal aplastando bien el principio y el final de la tira para que se pegue. Lo colocamos en la bandeja de horno con papel vegetal y pintamos con huevo.

Horneamos de nuevo a 200ºC unos 10 minutos o hasta que dore, vigilando siempre que no se queme. Los sacamos del horno y con muchísimo cuidado los sacamos del molde en caliente, no hay que apretar el canutillo, solo hay que girar el metal y saldrán solos. Sí, es fácil decirlo pero después es un mundo hacerlo.
Lo rociamos con un poco de almíbar y dejamos que sequen y enfríen. Los podemos rellenar de lo que queráis, yo lo hice con nata y estaban estupendos. También podéis rellenarlos de algo salado como puré de patatas, ensaladilla rusa, paté...


3. Saladitos: ¿qué pasa cuando sobran tiras de hojaldre y no sabes que hacer con ello? Pues muy fácil; saladitos.
Cuando hacía las Milhojas me sobraban unas tiras que no pensaba tirar, era una pena, así que los rellené de embutido y al horno. Los saladitos son muy pero que muy fáciles.

Abrimos la plancha de hojaldre y cortamos tiras de 3 dedos de ancho aproximadamente, esta tira la cortamos en cuadrados más o menos iguales, os saldrán unos 5 por tira más o menos. Rellenamos esos cuadraditos de jamón con queso, jamón york, chorizo... lo que queráis, y enrrollamos.
Siempre es aconsejable que el relleno sobresalga por el principio y el hojaldre sobresalga por el final para que a la hora de enrollar el hojaldre pegue con hojaldre.

Los colocamos en la bandeja de horno con papel vegetal, cuando tengamos todos los pintamos con huevo y le echamos sésamo o ajónjoli, semillas de amapola, pipas de calabaza... un sin fin de opciones.
Horneamos a 200ºC durante 10 minutos o hasta que doren. Los dejamos enfriar en rejilla o comemos inmediatamente porque en la mesa no durarán ni 2 minutos. Se pueden comer tanto fríos como calientes.


Como habéis visto el hojaldre es muy útil, tanto para dulce como para salado, lo podéis usar para cualquier cosa que se os ocurra. Faltan los croissants pero no tenía foto y eso que he hecho mil y uno pero es que no duran nada en el plato, prometo que pronto os lo traeré junto con un tutorial de cómo hacerlos.


Hasta pronto! 😉




viernes, 28 de julio de 2017

Milhojas de melocotón con queso y Cumplemes del blog!

El día 26 de julio hizo un mes que empecé a escribir en el blog aunque ya hacía bastante tiempo que tenía la idea en la cabeza y por fin me decidí a hacerlo realidad. La verdad es que este mes se me ha pasado volando y casi sin darme cuenta he mantenido la rutina del blog.

Sé que las recetas que he colgado son  muy simples pero poco a poco iré subiendo más recetas algo más complejas aunque lo simple tampoco viene mal cuando llegan las prisas, además por algo se empieza :)

Hace unos meses descubrí en Mercadona una masa de hojaldre con mantequilla, especial para croissant, y me decidí a probarla para ver qué diferencia había respecto a las otras. Me encanta probar las masas de hojaldre ya hechas, además son muy cómodas cuando llevas prisa y te apetece desayunar unos croissants calentitos.

Con esa masa hice palmeritas, croisants y conos, el resultado fue más increíble, obviamente no está como el hojaldre casero pero se acerca a ese saborcillo que tanto me gusta, de verdad que como sustitutivo merece la pena usarlo.

Hace unos meses ya hice estas milhojas, pero las capas eran muy finas y me daba pánico que se rompieran al colocarlas así que esta vez las he hecho con volumen, casi como si fueran sandwiches y la verdad es que el resultado me gusta mucho más que el anterior.


Milhojas de melocotón y queso

Ingredientes

- 1 masa hojaldre con mantequilla
- 200 ml de almíbar de melocotón
- 250 gr de queso mascarpone
- 250 gr de queso Philadephia
- 50 gr azúcar moreno
- Melocotón en almíbar (decorar)
- Azúcar glass (decorar)


Empezamos con el hojaldre, lo desenrollamos sobre su propio papel y si queremos podemos estirlarlo un poco más con el rodillo o dejarlo con el grosor que viene. Con un cortador cortamos los cuadrados y los trasladamos a la bandeja de horno con papel vegetal, dejamos unos milímetros de separación para evitar que se pegue.

He usado un cortador cuadrado aunque podéis usar uno rectangular o hacerlo a cuchillo directamente si lo preferís.

Cuando tengamos todas las placas sobre la bandeja de horno las pinchamos un poco con el tenedor y después las pintamos con el almíbar de melocotón, no escatiméis.
Las horneamos a 180º durante 15 minutos aproximadamente aunque depende del horno, os recomiendo que las vigiléis de vez en cuando para que no se quemen.

Con este método el hojaldre sube en el horno pero si no queréis que suba seguid este método: Antes de colocar las placas, le damos la vuelta a la bandeja, ponemos el papel vegetal y encima las placas. Las pinchamos y pincelamos con almíbar, colocamos otro papel vegetal encima y colocamos otra bandeja encima de las placas para que haga peso y evitar que suban. Las horneamos a la  misma temperatura y el mismo tiempo.

Cuando estén cocidas las pasamos a una rejilla, las pintamos ligeramente otra vez con el almíbar de melocotón y dejamos enfriar.  Cuando estén frías las cortamos por la mitad y reservamos.

Para la crema empezamos triturando el azúcar moreno hasta que sea polvo, así no notaremos los granitos en la crema. Mezclamos los dos quesos y cuando se hayan integrado añadimos el azúcar moreno, mezclamos de nuevo hasta que la mezcla sea homogénea. Si no la vamos a usar en el momento lo refrigeramos para que se mantenga firme, si no es el caso lo metemos en una manga pastelera (yo metí un poco en una pequeña y el resto en una grande) y dejamos refrigerar unos minutos.

Decoramos las milhojas con la crema, yo usé una boquilla grande rizada, muy parecida a la del enlace, para el relleno y una más pequeña para la decoración. Echamos puntitos hasta completar el cuadrado y lo tapamos con su respectiva tapa de hojaldre. Si mientras echáis la crema notáis que se ablanda, metedla un poco en el frigorífico para que se endurezca.
Estas milhojas tienen dos pisos, así que podéis elegir más "tapitas" y rellenarlas para que tengan más altura.

Cuando tengamos todas rellenas, decoramos con azúcar glass tapando con un papel el lado que no queremos pintar de blanco, os recomiendo ayudaros de un tamiz o un colador para que salga más fino y no directamente del bote.

En la otra mitad del cuadrado ponemos dos puntitos de la crema y decoramos con una hoja de hierbabuena y un trocito de melocotón el almíbar.

Ya tenemos las milhojas listas para comer, si no las comemos en el momento guardarlas en el frigorífico, se mantendrán mejor.



Espero que os guste y las probéis, ya veréis como la crema es adictiva y se puede usar en muchas más recetas ;)

Hasta pronto!





¡Recapitulando recetas Terroríficas!

¡Hola! Llevo un ritmo caótico en la publicación de las entradas del blog y me siento muy culpable. Cada vez que me quiero sentar a orga...

Sugerencias