Recetas

viernes, 9 de marzo de 2018

Foster's en casa. ¡Bacon Cheese Fries!

¿Quién no ha ido a comer alguna vez a Foster's Hollywood?

Es uno de mis restaurantes de comida rápida de estilo americano favorito, aunque no creo que sea la única 😉
No sé si os pasa como a mí pero me es imposible ir a comer y no pedir como entrante un plato de Bacon Cheese Fries.
¡Están buenísimas!

No sé si será por el queso, la salsa, las patatas o todo junto. Porque de verdad que son totalmente adictivas y huelen como olería el cielo americano.

Hace algunos años, el único restaurante que las ofrecía era Foster's Hollywood pero poco a poco otros establecimientos han ido añadiendo este plato a su carta y la verdad es que muy pocos se acercan al sabor de las auténticas de Foster's.

Todos sabíamos que el secreto de las Bacon Cheese Fries era su salsa, la Salsa Ranchera.
Esta salsa se puede comprar ya hecha en los supermercados como Carrefour, Alcampo o Hipercor, es igual a la que ponen en Foster's pero si queréis hacer vuestra propia salsa ranchera seguid leyendo 😉

Hace algún tiempo que yo hago mi propia receta de Bacon Cheese Fries, no son como las originales pero se acercan.
Me encanta poner este entrante en las cenas con los amigos y la verdad es que es un plato que siempre triunfa, además, son muy fáciles de hacer y todos querrán más.

Esta receta la vi en un vídeo en el Facebook de Tasty hace algún tiempo, estaba en inglés pero hoy os la traigo traducida, ya veréis como es muy fácil.

¡Manos a la obra!


Bacon Cheese Fries

Ingredientes:
- Patatas fritas
- Bacon
- 4 quesos para gratinar
- Salsa Ranchera

Salsa Ranchera

Ingredientes:
- 200 ml nata
- Zumo de 1 limón
- 2 pizcas de sal
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharadita de cebolla en polvo
- 1 cucharadita de mayonesa
- Cebollino picado muy finito (opcional)



Empezamos elaborando la Salsa Ranchera. Mezclamos la nata con el limón, añadimos la sal, la cebolla en polvo y el ajo en polvo, mezclamos bien todos los ingredientes. Incorporamos la mayonesa y el cebollino picado, probamos y rectificamos de sabor con sal, cebolla o ajo en polvo.
Dejamos que repose, tapado con film, en la nevera.

Mientras, pelamos y cortamos las patatas o la compramos de bolsa directamente, ambas opciones valen.
Las freímos hasta que estén en su punto. Al mismo tiempo que se fríen podemos ir cocinando el bacon para que quede crujiente.
Ambos ingredientes los dejamos escurrir en una bandeja con una servilleta para quitar el exceso de aceite.

Ya tenemos las cuatro partes preparadas; patatas, bacon, salsa y quesos.
En el recipiente que elijamos, yo cogí una mini paellera y una recipiente de barro, echamos un poco de queso, añadimos algunas patatas, el bacon y un poco de salsa. Repartimos más queso de nuevo, añadimos patatas y bacon, tapamos con un poco de queso y echamos más salsa, tapamos con mucho queso.
Lo metemos al horno precalentado a 200ºC hasta que el queso se haya fundido y esté bien jugoso, os llegará el olor donde quiera que estéis.
Comemos calientes sin pensarlo ni un segundo.

Ya veréis como no tienen nada que envidiar a las de Foster's Hollywood, además son muy fáciles de hacer y es el entrante perfecto para una cena con amigos.
Unas Bacon Cheese Fries nunca vienen mal 😉
¡Hasta pronto!

martes, 6 de marzo de 2018

Aprovechamos la fruta ¡Magdalenas de Plátano!

Ahora que, en principio, viene el buen tiempo me encanta comer fruta.

Soy muy reacia a la fruta tal cual, me gusta beberla en zumos y batidos, con postres y en salsas pero hay muy pocas frutas que coma "crudas".
Además, cuando hace frío soy más de otros postres, la fruta prefiero dejarla para el buen tiempo.

Los que me conocen saben que como bastante fruta cuando los árboles frutales que tengo plantados dan sus frutos, sobre todo el peral y el granado, son mis favoritos.

Pero si tengo que comer fruta durante todo el año lo hago, la verdad es que me encanta el sabor dulce de la mandarina y la acidez de la fresa, me encantaba el sabor de la sandía, sobre todo el corazón, y la ternura del melocotón cuando están en época.
En verano mi madre hace siempre macedonia, así, podemos comer bastante fruta bien fresquita acompañada de zumo de naranja, es una delicia.

Así que, como aún no hace buen tiempo, he hecho estas magdalenas de plátano para  probar a comer fruta de una forma distinta. Para nada es lo mismo pero ya veréis que el aroma y el sabor que le da el plátano a estas magdalenas es increíble y sin esencias artificiales.

La receta la he sacado del fascículo 2 de Pastelería Creativa que está sacando a la venta Planeta DeAgostini como ya os dije en el post anterior.

¡Vamos allá!


Magdalenas de Plátano

Ingredientes:

- 125 gr de mantequilla reblandecida
- 125 gr de azúcar glass
- 2 huevos M
- 2 plátanos pequeños maduros chafados
- 125 gr harina
- 2 cucharaditas de levadura
- Canela en polvo para decorar (opcional)


Esta receta da para 12 ó 16 cupcakes, depende de lo grandes que los hagáis.
Precalentamos el horno a 180ºC y preparamos la bandeja de cupcakes con las cápsulas.

Empezamos batiendo la mantequilla con el azúcar glass hasta que tengamos una crema más clara que la mantequilla.
Añadimos los huevos uno a uno no sin antes batir bien el primero.

Incorporamos el plátano chafado y mezclamos hasta que tengamos una masa bien homogénea. Añadimos la harina con la levadura tamizada y batimos lo mínimo posible, sólo hasta que se incorpore bien.

Notaréis que la masa resultante es muy esponjosa y con mucho aire, es distinta a las demás que había hecho antes.

Lo vertemos en las cápsulas y horneamos a 180ºC durante 25 minutos aproximadamente o hasta que veamos que están doradas.
Dejamos que enfríen un poco en la bandeja de cupcakes y después las pasamos a una rejilla para que enfríen completamente.
Cuando los saqué del horno les eché un poco de canela y sacarina en polvo por encima, están de muerte.
Tienen un sabor y un aroma muy intenso, es una receta perfecta para los niños, aunque es un "bollo" lleva fruta y seguro que les encanta. Además la textura es muy esponjosa, es como comerse una nube de plátano 😉

¡Hasta pronto! 😊

viernes, 2 de marzo de 2018

¡Bienvenido Marzo! ¡Tarta de Limón y Nata!

¡Ya hemos empezado Marzo!

La verdad es que Febrero se ha pasado en un pestañeo y cuando menos nos lo esperemos estaremos acabando Marzo, si es que ya huele a primavera.
Aunque hemos empezado Marzo con lluvias en casi toda España sabemos que la lluvia no dura siempre y cuando menos nos lo esperemos saldrá el sol y la primavera se empezará a notar.

Para mí la primavera significa alergia, aunque yo llevo desde finales de Enero sintiendo los síntomas de la alergia pero no pasa nada, porque me encanta disfrutar de este tiempo en los parques, ver los árboles florecer porque todo está más bonito si hay flores de por medio 😊

Con la primavera empezamos a usar sabores cítricos y cremas suaves, ya sabéis que no soy muy amiga de la mantequilla y, si puedo, uso otras cremas como la nata.

Aunque esta tarta es de 2015 creo que fue una de las que mejor me salió para no haber tenido ninguna formación aunque eso lo digo yo 😄
Muchas veces no les doy la importancia que se merecen a mis tartas porque les veo errores muy fácilmente o no me convence el acabado pero aún así quiero a todas mis creaciones 😊

Esta tarta se la hice a mi madre por su cumpleaños y por el día de la madre, porque cae a principios de Mayo y algunas veces coinciden los dos días y aunque me encantara hacer tartas, dos tartas para tan pocas personas me parece mucho dulce.

La receta la he sacado, como siempre, del libro Objetivo; Tartas Perfectas de Alma Obregón.
Para mí, Alma es un básico para los principiantes de la repostería. Sus tres primeros libros; Cupcakes, Tartas y Galletas son muy útiles.

¡Vamos con la receta!


Tarta de Limón y Nata

Ingredientes:

- 200 gr de mantequilla
- 200 gr de azúcar
- 200 gr de harina
- 2 cucharaditas de levadura
- 4 huevos M
- La ralladura de un limón


Empezamos preparando el molde del bizcocho y precalentando el horno a 180ºC.

Primero batimos la mantequilla con el azúcar hasta que se haya integrado bien y la mantequilla se haya aclarado un poco.
Añadimos los huevos uno a uno mientras continuamos batiendo, debe quedar todo homogéneo.

Incorporamos la harina con la levadura, ambos tamizados, mientras batimos a velocidad baja y sólo lo necesario hasta que todos los ingredientes estén bien incorporados.
Por último, añadimos la ralladura del limón, batimos un poco para que se incorpore.
Si creéis que no sabe lo suficiente a limón podemos añadirle una cucharadita de extracto de limón, depende del gusto de cada uno.

Horneamos durante 25 minutos aunque ya sabéis que cada horno es un mundo y os puede tardar un poco más, nunca menos. Recordad que si se os dora mucho por la parte de arriba poned un poco de papel de aluminio y seguid cocinando.
Nunca abráis el horno antes de tiempo o si veis que la parte de arriba no está hecha.

Dejamos enfriar en el molde unos minutos y después sobre rejilla. Conservamos envuelto en papel film si lo vamos a usar otro día. Particularmente, a mí me gustan los bizcochos de un día para otro, cogen más sabor.

Montamos la nata con un poco de azúcar o sacarina en polvo. Recordad que para que monte la nata tiene que estar muy fría.
Yo meto unos minutos el bol donde la voy a montar en el congelador para ayudarla. Si lo hacéis en verano y no monta de ninguna manera podéis ayudarla con un sobre de Natafix.
Cuando la tengamos montada yo la dejo reposar un rato en frío para que se asiente y tenga un poco más de fuerza.

Los partimos en las capas que queramos y empezamos a rellenar de nata.
Podéis hacer dos cosas; rellenarla con la espátula y alisarla o meter la nata en una manga pastelera con la boquilla que queráis y rellenar en forma de caracola.
La segunda manera es muy buena si queréis que al corte se vea una gran capa de relleno, además, así repartís la nata de manera uniforma y no es necesario alisar.

Tapamos con las capas del bizcocho hasta que tengamos toda nuestra tarta montada. Empezamos a echar por los bordes para cubrir la tarta entera de nata, alisamos y continuamos echando hasta que tengamos unos bordes perfectos.
Como la nata coge temperatura muy fácilmente si veis que está muy líquida la metemos en frío y esperamos hasta que se endurezca un poco y continuamos cubriendo la tarta.
También os recomiendo que echéis una primera capa en la tarta y la llevéis a la nevera para que la siguiente se pueda dar más fácilmente pero es cogerle el truco a la nata.

Cuando la tenemos totalmente cubierta, metemos un poco de nata en una manga pastelera con boquilla de estrella y hacemos las decoraciones de los bordes tanto de la parte superior como de la inferior.
Ya podéis decorarla como más os guste, yo le puse unos sprinkles plateados y unas flores de azúcar encima.
Aunque es una tarta muy simple queda muy bonita, yo la decoré muy poco pero a veces es mejor no pasarse y lo simple queda bellísimo.
Hasta pronto!

Por cierto, aprovecho para deciros que Planeta DeAgostini ha vuelto a poner a la venta la colección de fascículos de Pastelería Creativa, fue una de las colecciones que hice cuando empecé con la repostería.
Tiene muchas recetas y muchas técnicas que podéis aprender, además, en cada fascículo siempre regalan algún utensilio de pastelería, como boquillas, cortapastas, stencils... Siempre vienen bien 😊



martes, 27 de febrero de 2018

Volviendo al principio ¡Mi primera Tarta de Fondant!

Absolutamente todos tenemos un "principio".

Siempre que empezamos algo nuevo hay dos sentimientos; el miedo a comenzar algo nuevo y salir de nuestra zona de confort y la emoción por introducir una novedad que tal vez nos cambie la vida.

Particularmente, cuando voy a empezar algo nuevo, en mi interior coexisten esos dos sentimientos. Son como dos voces que hablan a la vez y que no me dejan escucharlas claramente y al final siempre gana una, un gran porcentaje es la vocecita que me dice que siga adelante y que no pare, pero hay otras veces que gana la mala.

Si a vosotros os pasa igual que a mí, no pasa nada porque algunas veces gane el miedo, es natural tener miedo pero si queréis darle en las narices repetid conmigo "hasta que el miedo me tenga miedo".
Es una frase que vi hace poco y que me encantó. Aplicable para cualquier situación 😉

Mis comienzos en la repostería se remontan a cuando todavía estaba en el instituto y aunque el 80% de mi tiempo lo ocupaba en salir con mis amigos y en estudiar pues algún ratillo me quedaba para experimentar un poco con el horno.

Primero empecé haciendo sólo cupakes, los veía mucho más fáciles de hacer que una gran tarta, para mí eran minitartitas que podía decorar como quisiera y con menos ingredientes que una tarta.
Empecé en el mundo de la repostería porque quería que todos a mi alrededor probaran, aunque fuera una vez, mis postres, al fin y al cabo a nadie le amarga un dulce y sobre todo si es su dulce preferido.


Había hecho cupcakes con crema y decorados con sprinkles, me había iniciado en el inmenso mundo de las tartas, primero con chocolate y después con nata, más tarde con otro tipo de cremas.
Hasta que un día alguien me encargó mi primera tarta de fondant.
Tuve que comprar todo el fondant desde cero porque había intentado teñirlo y con los colorantes que antaño usaba no quedaba bien.
A parte, tuve que improvisar un rodillo grande de fondant que me ha durado hasta que por fin  encontré de los centímetros que necesitaba.
Fue como hacer una tarta de fondant de manera muy rústica.
Todo un auténtico caos si no sabes por donde empezar 😂


Tarta Campo de Fútbol de Fondant

Vamos desde el principio, desde el interior de la tarta 😊

1. Bizcocho: lo único que había oído del fondant es que era muy dulce, así que mi idea era un bizcocho que apenas tuviera sabor, yo los llamo bizcochos esponjas y en ese entonces el único que sabía hacer el del Brazo de Gitano, así que hice dos planchas y después las igualé.
Además, tenían la forma rectangular perfecta.
Mas tarde me di cuenta que usar este tipo de bizcochos para fondant era un error porque son muy blanditos y el fondant necesita un bizcocho pesado para aguantar el peso de la capa de fondant que se le ponga.

2. Relleno: mi experiencia con rellenos era muy corta, chocolate o nata. Sabía que no podía rellenar con nata por si empezaba a desuerar, además, la veía muy frágil para aguantar los bizcochos y el fondant, llegué a la misma conclusión que con los bizcochos.
Así que la rellené de ganaché de chocolate, que yo ni sabía que era.

3. Cobertura: desde que hice mi primer cupcake discutí con la mantequilla, no éramos muy buenas amigas, y la verdad es que ahora ahí estamos.
No me gusta nada el sabor de la mantequilla cruda y hace años cuando la olía me entraba un malestar horrible, ahora me voy a acostumbrando poco a poco e incluso como algunas cremas con mantequilla.
Pues como la mantequilla y yo no nos llevábamos bien, "mojé" la tarta en dulce de leche para que el fondant se pegara. Como el fondant no era lo suficientemente dulce pues le puse dulce de leche para compensarlo 😂

4. Fondant: como ya os he dicho antes compré el fondant verde directamente porque me desesperé intentando teñir el blanco en verde. Como no sabia cuántas pastillas tenía que usar compré unas 5 de 250gr, que después me sobraron bastante pero mejor pasarse que no llegar.
Para juntar todo el fondant y después estirarlo os digo que fue una odisea.
Primero, el fondant estaba durísimo, después, no tenía un rodillo de esas dimensiones y tuve que improvisar uno que todavía sigue rodando por mi casa (ya no lo uso como rodillo), tuve que estirarlo dos veces porque no me llegaba de un lado y estaba estirado irregularmente.
Cuando acabé de estirarlo me dolían a horrores las manos y el dedo gordo de la mano derecha estuvo hinchado durante una semana, vamos que ya iba pensando que las tartas de fondant no estaban pagadas 😐
Después puse el fondant sobre la tarta y fui alisándolo con la paleta alisadora, intentando que los bordes casaran, con paciencia y con cuidado, llegados a este punto lo último que quería era fastidiarla.
Por fin tenía la cobertura hecha, me faltó llorar de la alegría 😊

5. Decoración: esta fue la parte más fácil y más tranquila. Hice los líneas blancas de los bordes y del centro con una regla porque las líneas rectas y yo tampoco nos llevamos bien. Las pegué con un poco de agua.
Las porterías las hizo mi madre con un poco de rejilla para el jardín, la verdad es que dan el pego 😉
Imprimí algunos banderines de fútbol, los recorté y los puse en la tarta, al menos no estaba tan vacía ni tan sosa.
Intenté buscar algunos jugadores de plástico pero no me dio tiempo 😓
Bueno, para ser la primera no está mal ¿verdad?
Al menos para mí fue todo un logro conseguir ese resultado, que lo veo ahora y pienso en todo lo que está mal y se podría mejorar, pero era la primera que hacía, no había visto hacer ninguna y estaba muy verde.

Como ya he dicho, todos tenemos un "principio" y no está mal recordarlo de vez en cuando para saber de donde venimos y cómo empezamos el camino.
¿Recordáis cómo empezasteis en lo que os gusta? 😉

¡Hasta pronto!

viernes, 23 de febrero de 2018

Pasión por el chocolate ¡Tarta Sacher!

En el mundo hay tres tipos de personas; quienes les encanta el chocolate negro, los que lo odian y los que odian completamente cualquier tipo de chocolate.

He conocido una persona de cada grupo y cuando conocí a quien odiaba cualquier tipo de chocolate la verdad es que me quedé perpleja ¿cómo alguien podía odiar el chocolate?
De todos modos no creo que sea un sentimiento tan fuerte como odiar, más bien es un "no me gusta" o "prefiero otro sabor".

En mi casa, por suerte, nos gusta el chocolate. A algunos el negro y a otros el que lleva leche, pero nos gusta el chocolate.

Para los que me seguís en Instagram, el miércoles publiqué en las Stories que era el cumpleaños de mi padre y siempre intento hacerle una tarta de chocolate negro porque a él le encanta, además, como es diabético, el chocolate negro le viene bien porque no es tan dulce como otros.
Ya sabéis que una onza de chocolate negro es muy bueno para la salud.

La primera tarta que se me viene a la cabeza cuando me dicen que nombre una tarta de chocolate negro es la famosa y tradicional Tarta Sacher.

He de reconocer que he probado muy pocas, poquísimas, y de momento la que más me gusta ha sido la que yo he hecho, y ya es decir porque siempre le pongo pegas a cualquier postre que hago.

Todos los años he querido hacerle una Sacher auténtica para que disfrute del chocolate negro pero siempre me faltaba algún ingrediente, sin embargo, este año no, me he organizado con mucho tiempo de antelación y la he hecho como la original.

Y es que 70 años no se cumplen todos los días, así que por ese día tan especial, se merece una Tarta Sacher auténtica.

La receta es del blog de La receta de la Felicidad, os recomiendo que le echéis un ojo, tiene recetas de todo tipo y la verdad es que son muy sencillas.


Tarta Sacher


Bizcocho
Ingredientes:

- 6 huevos M
- 200 gr de azúcar
- 150 gr de mantequilla
- 150 gr de chocolate negro con al menos el 55% de cacao
- 150 gr de harina bizcochona (145 gr harina normal + 1 cucharadita levadura)
- 50 gr de almendra molida

Relleno
Ingredientes:

- 200 gr mermelada albaricoque

Glaseado Chocolate
Ingredientes:

- 200 gr chocolate negro cobertura con al meno el 55% de cacao
- 200 ml nata para montar
- 50 gr de mantequilla

Decoración
Ingredientes:

- Virutas de chocolate blanco
- Chocolate blanco
- Colorante gris en polvo


Comenzamos con el bizcocho. Precalentamos el horno a 190ºC y preparamos el molde, yo he usado uno de 18 cm aunque la receta es para uno de 20 cm pero se adapta muy bien.

Primero fundimos el chocolate con la mantequilla, lo podéis hacer junto o por separado. Dejamos que enfríe mientras batimos los huevos con el azúcar hasta que tripliquen su volumen, más o menos tardará entre 5 - 10 minutos.
Añadimos el chocolate que ya se habrá enfriado, lo mezclamos con una espátula con cuidado de no bajar los huevos.
Mezclamos la harina con la almendra y lo tamizamos, lo añadimos a la mezcla de chocolate con cuidado mientras mezclamos con movimientos envolventes hasta tener todo integrado y con cuidado de no bajar la mezcla.
Lo vertemos en el molde y horneamos unos 45 minutos, cuando veáis que el bizcocho ha formado la capa de arriba bajar la temperatura del horno a 180ºC y dejad que siga cociéndose.
Cuando salga lo dejamos enfriar un poco en el molde y después sobre rejilla, o lo podemos envolver en film en caliente hasta que lo vaya a usar, es mejor dejarlo reposar al menos una noche.

Cortamos el bizcocho en las capas que queramos, normalmente se corta en dos capas gruesas pero a mí me salió muy alto y decidí cortarlo en tres capas más o menos gruesas.
Con una espátula echamos el relleno; la mermelada de albaricoque, podéis usar cualquier mermelada pero la original lleva la de albaricoque. Tapamos con el bizcocho y lo pasamos a una rejilla con papel de horno debajo mientras preparamos el glaseado de chocolate.

Para preparar el glaseado troceamos el chocolate y calentamos la nata hasta que empiece a hervir.
Echamos la nata sobre el chocolate y mezclamos hasta que nos quede un glaseado liso sin ningún grumo de chocolate, si os ha quedado algún trocito no pasa nada, lo ponemos al baño María y removemos hasta que se haya derretido por completo.
Derretimos la mantequilla y se la añadimos, veréis que va quedando un glaseado un poco más líquido y sobre todo muy brillante.

Dejamos que temple un poco y lo vertemos sobre el bizcocho para que cubra toda la tarta, no os olvidéis de los bordes, si os quedáis cortas no pasa nada, recoged el chocolate que haya caído en el papel de horno y volved a usarlo. Si veis que en la superficie os salen burbujitas sólo tenéis que explotarlas con un alfiler.

La Tarta debe quedar muy lisa y brillante.
Ahora sólo tenéis que esperar a que se seque un poco para pasarla a vuestro expositor o a otra base.

Para la decoración he usado las virutas de chocolate blanco que os enseñé en el anterior post y un poco de chocolate blanco derretido para hacer las líneas y las letras. Después "pintar" la tarta le eché un poco de colorante plateado en polvo para que le diera un poco más de brillo.
Lo podéis decorar como queráis, con fruta, nata, más chocolate negro... La decoración va a gusto del consumidor.

Es una Tarta muy sencilla pero riquísima, aunque parezca seca, la verdad es que por dentro está muy jugosa y apenas está dulce así que para los que no os gusten los postres muy dulces es vuestra tarta ideal.
Además, aunque lleve chocolate negro tampoco está muy fuerte porque el bizcocho y la nata del glaseado lo rebaja muchísimo.


Espero que si os gusta el chocolate negro probéis esta tarta 😋
¡Hasta pronto! 😊

martes, 20 de febrero de 2018

Decoraciones fáciles ¡Virutas de Chocolate!

Me encantan las decoraciones con chocolate.

Por suerte, cuando estuve de prácticas en CalaMillor pude ver muchas decoraciones con chocolate, desde los canutillos hasta chocolate de colores.
Cada vez que me tocaba ayudar a la persona que se encargaba del chocolate me emocionaba pensar en lo que aprendería ese día.

En el Grado Superior tenía una parte en la asignatura de Pastelería para atemperar chocolate pero, por desgracia, nunca pude llegar a esa parte así que no sé "nada" sobre chocolate.
Pero eso se puede arreglar y es que tengo un curso de atemperar chocolate entre manos, muy pronto os daré más detalles 😉

Se pueden hacer muchísimas decoraciones con chocolate si sabes trabajarlo bien pero si os pasa como a mí que apenas tenéis nociones sobre el chocolate pues hacemos decoraciones simples pero que quedan muy bonitas.

Hay cientos de vídeos que os enseñan cómo hacer decoraciones con chocolate, muchos tutoriales por internet, os recomiendo que lo intentéis porque hasta que no os pongáis con ello nunca sabréis si es muy difícil o muy fácil.

Hoy vamos a hacer virutas o canutillos de chocolate, son muy fáciles de hacer pero hay que coger el punto de la "técnica".


Virutas de Chocolate

Ingredientes:
- Chocolate

Utensilios:
- Pelador


Podemos usar cualquier tipo de chocolate (blanco, negro o con leche)
Partimos un trozo más o menos como tres dedos de ancho y el dedo anular de largo, lo envolvemos en film y metemos en la nevera hasta que esté bien frío.

Lo sacamos y con el pelador empezamos a pasarlo, apretando un poco, por la parte más larga, veremos que al principio se rompe pero según vayamos pasando el pelador se irán formando los canutillos enteros.
Los guardaremos en un bote hermético en la nevera o en cualquier tarro de sprinkles que os sobre, pero es importante que sea en la nevera para que se endurezcan bien.

¡Y ya está!
Requiere un poco de tiempo y muchos intento pero seguro que lo acabaréis cogiendo en un seguro.
Además, según vayáis haciendo más, el chocolate se irá calentando poco a poco y las virutas saldrán mucho mejor que recién sacado de la nevera.
Si se os calienta mucho, volved a meterlo en la nevera y esperad un poco hasta volver a intentarlo.


¡Hasta pronto!😊

viernes, 16 de febrero de 2018

Placer Adulto: Tarta de Chocolate, Café y Baileys

Me encantan los retos.

Al principio me desesperaban las personas que me encargaban tartas y cuando les preguntaba de qué sabor la querían me contestaban "del sabor que quieras". 
Obviamente mis gustos y los de los demás pueden coincidir o no y cada uno tenemos un gusto para el dulce muy diferente.

Me sentía muy perdida porque no sabía por donde empezar así que desde entonces siempre pido al menos un ingrediente para incluir en la tarta.

Es mucho más fácil hacer un postre sabiendo al menos un ingrediente porque sabes con qué combinarlo y qué otros ingredientes van mejor.

Pues esta tarta tiene tres cosas que combinan a la perfección: Chocolate, Café y Baileys.
La tenía apuntada para hacer desde hace mucho tiempo y por fin me he animado a hacerla.
El resultado es increíble, aunque al principio parezca un poco engorrosa por la cantidad de elementos que lleva es muy fácil de hacer, no es nada que no hayamos hecho antes, sólo hay que dedicarle un poco de tiempo.

Esta receta es del  blog The Sweetest Taste, os dejo el link aquí. Hay muchísimas recetas increíbles que recomiendo que miréis 😉

Tarta de Chocolate, Café y Baileys

Bizcocho
Ingredientes:

- 300 ml de aceite
- 150 gr de azúcar blanco
- 150 gr de azúcar moreno
- 5 huevos M
- 2 cucharadas melaza/miel
- 230 gr de harina trigo
- 70 gr de cacao
- 3 cucharaditas de levadura

Almíbar
Ingredientes:

-100 gr de azúcar blanco
- 75 ml de café
- 50 ml de Baileys

Crema
Ingredientes:

- 4 claras M
- 265 gr de azúcar moreno
- 335 gr mantequilla a temperatura ambiente
- 2 cucharadas de Baileys

Ganache
Ingredientes:

- 80 gr chocolate negro
- 50 gr mantequilla


Para el procedimiento lo vamos a separar en pasos para que sea mucho más fácil elaborar esta receta.

1. Bizcocho:
Precalentamos el horno a 180ºC y preparamos el molde, la receta es para un molde de 15cm pero yo he usado uno de 18cm.
Tamizamos la harina, el cacao y la levadura.
Mezclamos el aceite y los azúcares hasta que la mezcla sea homogénea, añadimos los huevos uno a uno mientras batimos hasta que se integre.
Incorporamos la mezcla de la harina y batimos lo mínimo posible hasta que tengamos una masa homogéna.
Lo echamos en el molde y horneamos 30-35 minutos aunque el mío estuvo cerca de dos horas porque no terminaba de hacerse en el centro, de todos modos suelen estar entre 1 hora y 1 hora y cuarto en el horno, cuidado con abrir el horno antes de tiempo.
Dejamos enfriar sobre rejilla y conservamos tapado con film.

2. Almíbar:
Esto lo podéis hacer mientras se hornea el bizcocho.
Ponemos el café con el azúcar en el fuego, dejamos que hierva y que el azúcar se disuelva. Lo retiramos del fuego y le añadimos el Baileys. Enfriamos la mezcla y lo pasamos a un biberón.

3. Crema:
Ponemos las claras junto con el azúcar moreno en un baño María mientras removemos hasta que se disuelva el azúcar sin que las claras se cuajen.
Pasamos las claras a la batidora y las montamos hasta que enfríen y tengamos un merengue bien firme.
Añadimos la mantequilla a temperatura ambiente en trocitos mientras batimos a velocidad máxima, seguimos batiendo durante 10 minutos aproximadamente o hasta que tenga una textura sedosa.
No os alarméis si se os corta durante el proceso, con el batido se arregla, lo prometo.
Le añadimos el Baileys y batimos un poco más para integrar.

4. Ganache:
Derretimos el chocolate y la mantequilla, mezclamos y dejamos templar, lo echamos poco a poco encima de la tarta para crear el efecto drip.


Montaje

Desmoldamos el bizcocho y lo cortamos en las capas que queramos, a mí me salieron 3 capas.
Sobre una base de tartas ponemos la primera capa, la mojamos con el almíbar y extendemos crema, lo alisamos y colocamos la siguiente capa.
De nuevo echamos almíbar y después crema. Repetimos el mismo proceso con todas las capas que tengamos menos en la última que será la parte superior de nuestra tarta.

Empezamos a cubrir nuestra tarta con la crema por los lados y por la parte superior, alisamos. La primera capa de crema es de sujetamigas, la metemos en la nevera para que endurezca y después seguimos cubriéndola con crema y alisándola hasta que obtengamos unas capas lisas.
Guardamos un poco de crema y la metemos en una manga pastelera con la boquilla que queramos.

He decorado los bordes con unos fideos de chocolate bien pegados y además he hecho unos granos de café de chocolate negro para decorar la parte superior.

Echamos la ganache dejando que caigan algunas gotas para crear el efecto drip, dejamos que seque un poco antes de terminarla.
Con la crema que hemos metido en la manga decoramos la parte superior como más queramos, encima les he puesto los granos de café de chocolate para terminar de decorar.


Aunque es una receta un poco larga es porque tiene muchas partes pero el procedimiento es muy fácil y el resultado es delicioso, si tenéis a alguien que le guste el sabor del Baileys esta tarta le va a encantar.

(Si no tenéis Baileys, en el Mercadona hay un sucedáneo que le da el mismo sabor y vale un poco más barato.)

¡Hasta pronto! 😊

martes, 13 de febrero de 2018

Love is baking! ❤

Hoy es Martes 13 y aunque es un día de "mala suerte" parece que se olvida porque estamos pre-San Valentin.

Y es que no sólo es el día de las parejas y de los enamorados, es el día del amor en general, da igual cómo lo quieras expresar y a quien, lo importante es que "all you need is love" y si es tu mascota quien te da ese amor pues hazle un regalito porque se lo merece, como tú.

Nos encerramos en que el amor sólo puede ser de pareja pero hay cientos de amores a nuestro alrededor, el amor de nuestra familia, de nuestros amigos, de nuestra mascota, de esa persona que aunque no tengáis una relación, conectáis. El amor hacia cualquier cosa que te guste en el mundo, la música, el dibujo, cantar o la repostería 😉

No sé si sabéis que quien tiene un cocinero/repostero en su vida tiene un tesoro porque si ya de serie nos gusta cocinar, imaginad cuántas ganas y cariño vamos a poner en preparar un plato para esas personas que queremos.
La cocina es 50% química y 50% amor.

Como buena repostera me encanta hornear cositas y si es para que los demás las prueben pues mejor aún y aunque día a día intento demostrar con mis postres cuanto amor he puesto en ellos pues parece que en San Valentin hay que poner más ganas y una cucharadita más de amor.

Así id calentando el horno que seguro que mañana tenéis mucho amor que dar y que mejor forma de hacerlo que con estos bizcochos de Chocolate y Canela de la mano de Alma Obregón.


Bizcochos de Chocolate y Canela

Ingredientes:

-100 ml de aceite de oliva
- 2 huevos
- 120 gr de azúcar moreno
- 115 ml de nata 
- 20 ml de azúcar invertido
- 120 gr de harina
- 35 gr de cacao en polvo
- 1 cucharadita de levadura química
- 1/2 cucharadita de bicarbonato
- 2 cucharaditas de canela




He usado unos moldes de cartón en forma de corazón y con esta receta me han salido 4, igualmente podéis hacer cupcakes en forma de corazón y os saldrán más.
Empezamos mezclando los 5 primeros ingredientes hasta tener una masa homogénea, reservamos.
A parte, tamizamos la harina, el cacao en polvo, la levadura, el bicarbonato y la canela junto.

Se lo añadimos a la mezcla anterior y batimos lo menos posible, sólo lo necesario para que se integre.

Lo echamos en las cápsulas o en los moldes que queramos y horneamos a 180ºC durante 20-25 minutos si son cupcakes o 40 minutos si son moldes como los míos, de todos modos a partir de los 25 minutos comprobad si están hechos.

Dejamos enfriar sobre rejilla y después decoramos con nata, fruta, sprinkles, fondant, buttercream... ¡hay cientos de posibilidades!

Las decoraciones son de fondant y las he hecho con un cortador pequeño de corazón y con un sello para galletas, los podéis encontrar en cualquier tienda de repostería o en Tiger y Casa Shops.
 Espero que sorprendáis a mucha gente con estos deliciosos bizcochitos y que os sorprendan a vosotros, que nunca viene mal recibir algún regalito 😊
Hasta pronto! :)

viernes, 9 de febrero de 2018

Postres tradicionales: ¡Natillas Caseras!

Esta semana tenemos postres tradicionales.

Y es que aunque nos lo sirvan en restaurantes no hay nada como los postres hechos por nosotros mismos. 
Aunque los que hacían las abuelas y después las madres están... de 10.

Pero hay que aprender de ellas, y aunque la repostería cambia constantemente nunca está de más aprender los postres tradicionales tal cual los hacían ellas porque al fin y al cabo, esos postres son la base de la repostería actual.

Aunque en el grado superior de Dirección de Cocina tenía una asignatura de pastelería y repostería, no nos enseñaron las recetas básicas, simplemente empezamos a cocinar. Nos daban recetas, debíamos entenderlas y aprenderlas para después ponerlas en práctica así que básicamente era un "sálvese quien pueda"

Una parte buena es que nos recomendaban libros, a parte de toda la biblioteca que tengo pues uno más no pasa nada. 
Uno de esos libros fue Panadería y Pastelería de Juan Pablo Humanes, aunque es un poco caro es una gran inversión porque explica lo más básico de la pastelería como su historia, las materias primas, los negocios, recetas básicas y algunas recetas más complejas.
Lo podéis comprar aquí.

La receta de hoy la he sacado de ese libro, la hice una vez en mis prácticas de cocina y salió deliciosa así que para continuar con los postres tradicionales qué mejor receta que unas Natillas con sus Galleta María encima y su canela en polvo 😋


Natillas Caseras

Ingredientes:

- 500 ml de leche
- 125gr - 150gr de azúcar
- 10gr - 15gr de maicena
- 3 - 4 yemas
- Piel de 1 limón
- Dos ramitas de canela


Antes de empezar, hay cantidades que no están fijas podéis elegir cuánto echar de cada una pero sed consecuentes, no echéis la máxima cantidad de azúcar y la mínima de maicena o yemas, más o menos buscad el equilibrio y para la siguiente podréis cambiar las proporciones.

Empezamos mezclando la leche con el limón y la canela, lo ponemos al fuego y dejamos que infusione hasta que la leche empiece a hervir.

Mientas, mezclamos el azúcar, las yemas y la maicena. Sólo mezclamos, no hay que batir.

Cuando la leche hierva la colamos para quitar los aromas y la echamos en el bol mientras batimos con las varillas, tenemos que disolver la mezcla de azúcar hasta que esté totalmente clara.

Ponemos la mezcla al fuego y removemos rascando en el fondo con una espátula o una cuchara de madera para evitar que se pegue.
La mezcla no tiene que llegar a hervir, debe espesar lentamente mientras removemos, esto lleva unos minutos, no desesperéis que al final espesa.

Lo echamos en los recipientes que queramos y servimos calientes con su galleta y la canela o dejamos enfriar en los recipientes tapados a piel con film para comerlas en frío, más tarde le ponemos la galleta y la canela.

Es una receta muy fácil así que ya podéis olvidaros de comprar natillas instantáneas porque cuando probéis estas no vais a querer cambiarlas 😉
¡Hasta pronto! 😊





martes, 6 de febrero de 2018

Postres calentitos; ¡Arroz con leche!

¡Menuda semana de frío!

Aunque ya lo estuvieron avisando seguro que a más de uno le pilló de sorpresa las nevadas del domingo y del lunes.
Por desgracia, vivo en un pueblo en el que llueve antes de nevar y no cuaja pero la nevada de ayer me pilló fuera de casa y vi cómo cuajaba, si es que me encanta la nieve 😊

Por suerte para algunos, hoy ya hace sol aunque el aire es bastante frío y las temperaturas no ayudan. La mejor opción es quedarse en casa aunque si no puedes te recomiendo que te abrigues muy bien.

Desde que las temperaturas bajaron drásticamente en mi casa se come caliente; un puré por aquí, sopita por allá... Y es que sienta muy bien un caldito calentito con lo que está cayendo fuera. Además, si es el caldito del cocido de mamá, mejor.

Respecto a los postres, esta semana apenas he podido experimentar pero sí que hay un postre que os quiero enseñar que me encanta comerlo casi recién hecho por los aromas que desprende 😉

Se trata del Arroz con Leche.

Es uno de mis postres favoritos, junto con el tiramisú, y cuando lo hace mi madre me encanta desde que empieza hasta que lo acaba porque durante el proceso huele de maravilla. Me encanta el olor de las especias dulces mezclándose con la leche caliente y sobre todo, adoro cuando se echa, al final, la canela.
Además, mi madre mezcla sacarina en polvo con canela y le da un toque muy bueno al postre 😋

La receta que os pongo hoy fue una de las primeras que me dieron en el Grado Superior de Dirección en Cocina y la guardo con mucho cariño porque fue uno de los primeros postres que hice allí.


Arroz con Leche

Ingredientes:

- 1 litro de leche
- 150 gr de arroz
- 200 gr de azúcar
- Ralladura de 1 limón
- Canela en rama
- 2 yemas (opcional)
- Canela en polvo


Empezamos lavando y blanqueando el arroz, es decir, lo cocemos en agua durante 4-5 minutos para quitarle parte del almidón.

Mientras, infusionamos la leche con la ralladura de limón y la canela en rama. Cuando empiece a hervir lo retiramos del fuego y lo colamos para quitar el limón y la canela. Cuando uso un palo grande de canela lo dejo hervir con el arroz para que le dé más sabor.

Echamos el arroz en la leche y dejamos que cueza a fuego medio durante 35-40 minutos con cuidado para que no se pegue.
Cuando le queden 5 minutos lo retiramos del fuego y le echamos el azúcar, removemos para que se disuelva y el sabor sea uniforme.

Dejamos que temple y le añadimos las yemas, removemos para que se integre.
Servimos en vasitos individuales, en una gran fuente o en boles de barro para compartir. Le echamos un poco de canela por encima.

Espero que disfrutéis de esta gran y tradicional postre, y ya sabéis, modo cebolla ON 😄
Hasta pronto! :)

viernes, 2 de febrero de 2018

¡Feliz Día de la Candelaria!

Hoy es un unos de los días que más me gustan de todo el año.

Y aunque parezca una tontería y muchas personas no sepan qué día es hoy o no conozcan la tradición, yo llevo muchísimos años celebrando la Candelaria.

Desde que empecé a estudiar francés en el instituto, siempre he marcado el día 2 de febrero en la agenda porque, a parte de no dar clase, que a todos nos emocionaba, comíamos crêpes y en esa edad cualquier cosa era mejor que dar clase.

Desde ese día, todos los años celebrábamos la Candelaria, ya fuera en el instituto, más tarde en la Escuela Oficial de Idiomas y después en casa con mi familia y amigos.

Para los que no conozcan esta fiesta os explico un poco el origen. Se celebra la presentación de Jesús en el templo, además se celebraba una procesión de velas que se debían llevar hasta su casa y mantenerlas encendidas. Además, se decía que si no se elaboraban crêpes el trigo de las cosechas se pudriría.

Cualquier excusa es buena para comer estos dulces.

Y es que nos encantan las tortitas o las crêpes, porque aunque tradicionalmente se deben comer crêpes yo hago las dos 😋

En una de mis primeras entradas os di la receta de tortitas que hace mi madre y que están para morirse, os dejo el link aquí.

Como ya sabéis, las tortitas normalmente se comen dulces pero las crêpes son tanto dulces como saladas. Podéis comerlas rellenas de Nutella y almendras o rellenas de jamón y queso, ¡son muy versátiles!

Las que os voy a enseñar hoy son neutras, podéis usarlas para dulce y salado ya que el sabor se lo va a dar el propio relleno.


Crêpes

Ingredientes:

- 250 gr de harina
- 4 huevos
- 500 ml de leche
- 2 cucharadas mantequilla
- 1/2 cucharadita de sal


Con esta receta os saldrán unas 24 crêpes aunque si apuráis la mezcla seguro que os sale alguna más 😉


Fundimos la mantequilla y la dejamos reposar a temperatura ambiente para que pierda un poco el calor.
En un bol mezclamos la harina, la sal y los huevos, batimos hasta que todo esté integrado.

Vertemos la leche despacio mientras continuamos batiendo, debe quedar una masa fluida, lisa y sin grumos. Añadimos la mantequilla fundida, mezclamos y dejamos reposar, tapado con film, durante 2 horas.

Preparamos una sartén antiadherente o engrasada con mantequilla y echamos una cucharada de masa, recordad que las crêpes se caracterizan por ser muy finas. Las cocinamos durante un minuto por ambos lados.

Las rellenamos de lo que queramos; queso, nata, mermelada, embutido, chocolate, fruta... Hay miles de combinaciones 😊

Espero que paséis un buen día de la Candelaria y recordad, dicen que si algo se corta este día crecerá más largo y fuerte durante todo el año, así que si tenéis que podar alguna planta o cortaros el pelo aprovechad este día para comprobar si es cierto.

¡Hasta pronto! 😊

¡Recapitulando recetas Terroríficas!

¡Hola! Llevo un ritmo caótico en la publicación de las entradas del blog y me siento muy culpable. Cada vez que me quiero sentar a orga...

Sugerencias